Diez ejecutados en Xalapa, Veracruz… pero “no eran personas de bien”, asegura Yunes

Y en lo que el gobernador veracruzano andaba armando su debate con AMLO (quien a final de cuentas lo dejó plantado), en la capital del Estado la violencia arreció con ganas. Pero el asunto ya fue resuelto. ¿Se encontró a los culpables? No, pero ya sabemos que se andan matando entre “los malos”. Así que la ciudadanía no tiene de qué preocuparse.

Aunque nueve personas fueron las encontradas sin vida al interior de una camioneta ubicada en un fraccionamiento residencial de la capital veracruzana, fueron un total de 10 víctimas las que se reportaron de la jornada violenta registrada este fin de semana en el estado sureño. De acuerdo con las primeras investigaciones, la noche del sábado fueron encontrados nueve cuerpos apilados en la parte trasera de una camioneta. Junto con los cuerpos sin vida (y aparentemente desmembrados) había cartulinas con amenazas a funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, señala Reforma.

Horas antes del hallazgo, una persona fue asesinada en la avenida Lázaro Cárdenas, también en la ciudad de Xalapa. De acuerdo con lo dicho en conferencia de prensa por el gobernador de la entidad, Miguel Ángel Yunes Linares, el ahora occiso fue abatido al tratar de escapar de sus captores: “brincó del vehículo en que lo llevaban y fue abatido en el mismo lugar”.  Este hecho ocurrió a plena luz del día, alrededor de las 13 horas del sábado frente a una plaza comercial cercana a los juzgados del Estado.

Pero bueno, la población no debe de alertarse… “es evidente que se trata de un enfrentamiento entre delincuentes, no son personas de bien. No son personas que se dedicaran a actividades lícitas. Se dedicaban a actividades ilícitas y sabían perfectamente los riesgos que se corren, cuando se dedican a una actividad de esa naturaleza”.

Según el mandatario, las 10 víctimas eran integrantes de la banda delictiva conocida como “Los Tigrillos”… o “Los Tiliches”. Uno de dos… o los dos nombres, según se acomode. Claro, esto no se dijo nomás porque sí, sino con pleno conocimiento, ya que lo que más saltó a la vista de las autoridades es que los cuerpos tenían tatuajes relacionados con la banda.

Y claro, para no perder la tradición, luego de darse un acontecimiento de estas magnitudes, se implementará un graaaan operativo el cual -seguro- dará resultados apantalladores en unos cuantos días. Ya luego se normalizará la situación y, probablemente, aparecerán más muertos. Pero, como siempre, no se tratará de ciudadanos comunes, sino de los propios miembros del crimen organizado que se multiplican como Gremlins.

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