Moon Safari: el disco debut de AIR con el que rompieron el estándar impuesto por Daft Punk

Hace 20 años, una dupla de Versalles conformada por Nicolas Godin y Jean-Benoît Dunckel, mejor conocidos como AIR, llegó para mostrarnos el otro lado de la música electrónica. De una electrónica estética, mucho más relajada y que incluso logró crear un nuevo género llamado spacepop. Un dúo que gracias a sus sintetizadores y a esa atmósfera tan ecléctica hicieron que Moon Safari (1998), su álbum debut que este 16 de enero cumple 20 años, se convirtiera en el estandarte de la sensualidad y la música que jamás hemos dejado de agregar en nuestro playlist, pero que también fue la antítesis de Homework (1997), el primer disco de Daft Punk que tuvo un impacto significativo en el French house y la escena dance alrededor del mundo.

Un año después del lanzamiento de Homework, unos chicos llamados AIR lanzaron Moon Safari. Cuando esto sucedió, fue algo completamente revolucionario dentro de la escena de la electrónica en Francia, ya que estos dos estaban rompiendo con todo lo que Guy-Manuel de Homem-Christo y Thomas Bangalter habían creado: un perfil bailable, lleno de beats, repeticiones y que además, para crear todo esto, hicieron uso de lo digital. Se habían convertido en un referente. Así que en ese entonces, todos los fans del dance y del house estaban extasiados con lo que Daft Punk había creado. Pero de repente, Nicolas y Jean utilizaron instrumentos análogos con los que más que servir para crear una ópera prima, fueron la expresión de la madurez pues estos jóvenes, dejaron atrás sus sueños de adolescencia de ser rockstars y se enfocaron en crear un material con el savoir faire française. 

Desde que comienzas a escuchar el disco, te encuentras con una joya titulada “La Femme d’Argent”. Esta pieza que recuerda a Les Années Psychédéliques de Serge Gainsbourg al tener un ensamble de percusiones muy al estilo chanson française y un bajo hipnotizante que suena entre lo electrónico y lo análogo. También está “Sexy Boy”, su pieza más conocida e histórica. Ha sido utilizada en películas como 10 Things I Hate About You y definitivamente en el listado de música noventera no puede faltar. Este track, de hecho, viene de un simple riff de Nicolas después de escuchar la exclamación de Jean-Benoît: «Sexy Boy!».

Para alargar la buena racha de canciones, los garçons también añadieron “Kelly Watch The Stars”, otro éxito que aseguró su presencia a nivel mundial y cuya melodía fue creada para inmortalizar un momento de existencia, de casualidad y de sorpresa que hoy reafirma porqué Moon Safari es un álbum tan atemporal y que puede ser escuchado en cualquier momento.

Después está “You Make It Easy”, cuya letra habla por sí sola. No hay nada más alrededor, solo es amor y lo que el otro ser evoca en ti para hacer ver el mundo con diferente perspectiva, dejar el pasado atrás y continuar. Aquí y en “All I Need” colabora la cantante Beth Hirsh quien con una dulce voz le da el toque perfecto de romanticismo.

“Remember” por otra parte, es algo más como un homenaje — aunque según algunos medios internacionales de música, en realidad se trató de una mofa— a los Beach Boys y su batería de “Do It Again”. Y también están los cortes instrumentales como “Ce matin-là”, “Talisman” y “Le voyage de Pénélope” que terminan embonando a la perfección. No necesitan tener ese beat constante de “Revolution 909” de HomeworkTampoco necesitan ser una muestra de la cultura rave que estaba en su mayor auge en los 90s, ni un homenaje al techno de Detroit y al Chicago house.

Grabado en el Abbey Road en Londres, mezclado en Studio Plus XXX en París y masterizado en el Exchange de Camden, Moon Safari fue bien recibido por la prensa y el público. Mostró lo que Francia tenía por ofrecer más allá del funk y acid house de Daft Punk. Desde su lanzamiento, apareció como “Lo mejor del año” y poco a poco comenzó a tener constante rotación en estaciones de radio y programas musicales televisivos. No logró vender la misma cantidad de discos que Guy-Manuel y Thomas, pero sí tuvo un impacto que quedó en la posteridad.

Casi al igual que Daft Punk, esta propuesta musical influenciada por Vangelis, Kraftwerk, Brian Eno, Cluster, Pink Floyd, David Bowie, Lou Reed, Iggy Pop, Serge Gainsbourg, Jean Michel Jarre, Michel Legrand y otros, no temió a experimentar con distintos instrumentos para crear colores musicales distintos. Con una base pop sumergida en psicodelia, sintetizadores, voces susurrando y enmascaradas con vocecoders, AIR revivió esa atmósfera de una Francia de los 60s, pero a su vez mantuvo un sonido para bailar y celebrar a la vida. Este LP es una fotografía de la vida de dos músicos que se descubrieron como artistas.

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