Ricardo Anaya se registra como precandidato presidencial del PRD

Hace unos meses lo hubiéramos visto como una señal inequívoca del Apocalipsis, pero ahora simplemente es la confirmación de lo que se veía venir. Luego de ir abriéndose paso (unos dicen que a codazos, otros que a base de cabildeo puro), Ricardo Anaya fue el único que quedó como aspirante a la candidatura presidencial de la coalición PRD-PAN-Movimiento Ciudadano, “Por México al Frente”. Y bueno, los protocolos dictaron que tenía que ir haciendo los honores poco a poco. Primero lo hizo en el PAN y ahora hizo lo propio en el PRD: se vistió de amarillo y fue presentado ayer como precandidato presidencial del Sol Azteca.

Las llamadas “tribus” perredistas se dieron cita en la sede nacional de su partido para “hacer suyo” al exlíder blanquiazul, Ricardo Anaya. Es decir, aceptar su registro como precandidato presidencial único del PRD, esto como paso para dejarlo como abanderado de la coalición “Por México al Frente”.

Enfundado en un chaleco que a leguas se veía que ni era de su talla, Anaya aseguró que existen varias coincidencias entre él y el PRD… por ejemplo… y… ah… pues… ah, sí: el combate a la desigualdad, la corrupción y la violencia. Le faltó decir que también quería la paz mundial, pero eso se hubiera visto muy cliché. “Y es que en el PRD y el PAN no tenemos ninguna discrepancia en la convicción de combatir los tres tumores del cáncer que agobian a nuestro país: la corrupción, la violencia y la desigualdad”.

Para que la gente vea que uniones “anti natura” como ésta -que así las bautizó Manlio Fabio Beltrones (que bueno…)- no son algo nuevo, Anaya refirió que por allá, en 86, férreos representantes de la izquierda y derecha (Heberto Castillo y Luis H. Álvarez) se fusionaron en Chihuahua para protestar contra el fraude. “No importa de dónde venimos sino a dónde vamos juntos”, fue la frase que sello la unión, recordó Anaya… y bueno, así ahora. “Coincidimos en que necesitamos un cambio de régimen, no un remplazo de autocracias. Que quede claro: Ni por la vía de la continuidad priista ni por la vía de la restauración autoritaria, concentradora de poder, unipersonal y caudillista que representa Morena”, dijo el exlíder nacional del PAN, en perfecto uso del teleprompter.

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