“Si mi padre reviviera, se volvería a morir al ver al PRI”, dice hijo de Colosio

Hace unos días se dio a conocer que Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo del candidato presidencial del PRI asesinado en plena campaña a ritmo de La Banda Machos (esto en 1994), tiene la intención de contender por una diputación. ¿Y por qué no con el partido de su padre? Preguntaron quienes tienen ganas de ver en el tricolor a un candidato que, mínimo por apellido, les recuerde “viejas glorias”.

Y aunque parecería lo “natural”, para Colosio Riojas la razón para no optar por la institución política donde su padre se hizo legendario es, precisamente, porque en el PRI sólo lo ven como el hijo del aquel aspirante presidencial caído. ““No es posible hacerlo en una plataforma donde no me toman en cuenta por quién soy, sino por de quién soy hijo”, señaló el recién incorporado a Movimiento Ciudadano… partido que seguramente lo aceptó en sus filas por cuestiones muy diferentes a su apellido, lo mismo que a Agustín Basave, hijo del exlíder nacional del PRD.

Pero en fin, además de lo anterior, una poderosa razón para no querer incorporarse a las filas del tricolor está en el hecho de no ver en el actual PRI rastros de aquel partido que ayudó a forjar su padre (cof, en épocas de Carlos Salinas de Gortari, cof). “Mi papá, durante toda su vida profesional y política trabajó por construir un partido y una institución política que fuera un genuino vehículo para llevar la democracia a los mexicanos y llevar una responsable administración pública”.

¿En realidad es tanta la diferencia entre el PRI del 94 y el actual? Pues para Colosio Riojas sí, a tal grado que -agregó- “si mi padre reviviera el día de hoy, de tristeza al ver a su partido, probablemente volvería a morir”. Tsss… tómala Manlio Fabio Beltrones, César Camacho, Carlos Romero Deschamps, Emilio Gamboa y tantos miembros del tricolor que, desde los noventas (y desde antes), ya dominaban en el tricolor.

Colosio Riojas se registrará hoy para diputado local de Nuevo León por Movimiento Ciudadano, partido desde el cual – pese a todos sus señalamientos- aseguró que no “satanizará” a las instituciones. “Estoy para trabajar fuertemente con mi equipo, para evitar las corruptelas con los individuos. Tengo muy buenas amistades, gente responsable en todos los colores del servicio público. Y estamos para sumar con congruencia y con un proyecto responsable”.