Y en la nota idiota del día: sujeto baleó a empleado porque no lo dejó manosear el queso

Siempre es reprobable el uso de la violencia -y más cuando es con armas de fuego-, pero sabemos que hay personas que recurren a ella en situaciones límite: cuando la vida corre peligro, para proteger a seres queridos y pertenencias preciadas, para ahuyentar a depredadores, o bien, para dispararle a latas viejas. Pero nunca falta quien desprestigia al gremio…

En video grabado en Puebla y que ya circula alegremente por las redes sociales, puede verse cómo un sujeto defendió a punta de pistola su derecho a… ¿manosear el queso? Así es, por ridículo que parezca y para vergüenza de Charlton Heston, un amante de los lácteos respondió a balazos cuando el empleado de un negocio de molotes (pregunten qué es eso a su poblano de confianza) le pidió de favor no meter su manota dentro de un recipiente que contenía queso deshebrado.

Como puede verse en la grabación, el sujeto se encontraba platicando con su acompañante, al parecer en espera de su orden… sólo que no se pudo aguantar el hambre unos minutos y procedió a entrarle de manera cochina a los ingredientes del local. Pasó una vez, ya para la segunda, el encargado de la parrilla reclama al cliente, quien de inmediato inició un intercambio de palabras que culminó con la detonación de una pistolita. Al parecer, el agredido sólo fue ligeramente herido.

De acuerdo con Periódico Central, el agresor fue identificado como El Beto Riendas, fino personaje que es protegido por la organización de ambulantes “11 de marzo”. Como era de esperarse, el buen Beto es calificado como una persona agresiva, que le saca provecho a sus cualidades para servir de golpeador de la mentada organización.  Su negocio es la extorsión, en pocas palabras.

Hasta el momento se desconoce el paradero del sujeto… es más, no se sabe si el empleado del negocio presentó la denuncia correspondiente. En caso de que así sea, medios locales indican que el líder de los ambulantes es quien puede dar información para localizar al susodicho.

Comentarios