Problemas en la Unión Europea: los del este ya se cansaron

Se reunieron los líderes de Hungría, Polonia, Eslovaquia y República Checa en Budapest y, por lo que dijeron en su asamblea, no están muy felices con las acciones de la Unión Europea.

El Grupo de Visegrado (como son conocidos) le pidieron a la Unión Europea que “no se pase de la raya” cuando anden haciendo sus políticas. Los cuatro países ex-soviéticos han sido una fuerza de oposición en la Comisión de Bruselas. Mientras otros poderosos de la Unión Europea, como Francia y Alemania, están buscando cada vez mayor integración de los 27 países miembros —después de que uno se peló—, los cuatro países del este están buscando justo lo opuesto.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, agregó que “una Europa integrada” debe estar basada en un grupo separado y soberano de naciones, no una institución centralizada al servicio de los países más grandes.  (Ouch)

Foto: Károly Árvai/kormany.hu vía BudapesBusinessJournal

Obvio, estas reacciones no son de a gratis, Polonia ha sido muy castigada por la Unión Europea desde el 2015 cuando el partido PiS tomó el control de Varsovia. Un partido político conservador, nacionalista y católico que cambió las propuestas de refugiados. Entonces —palabras más, palabras menos—, la Unión Europea los castiga por violar principios democráticos y Polonia los acusa de entrometidos y de abusar de facultades que no tenían. Una situación muy similar a la que viven Hungría, Eslovaquia y la República Checa.

El grupo de cuatro países ya esta cansado de las reacciones dispares de Bruselas y estas divisiones, se han reflejado en el debilitamiento de las relaciones en el bloque Europeo. En un comunicado que entregaron después de la reunión decían tajantemente: “Las instituciones de la Unión Europea debería tratar a todos los países miembros de igual manera y actuar dentro de los límites de sus competencias. El derecho a los países de hacer sus propias reformas domésticas debería ser respetado”.

Bratislava, Praga, Budapest y Varsovia no están felices con la situación actual de la Unión Europea y son noticias preocupantes, porque abre la posibilidad de que otro país (o cuatro) se retiren de esta comunidad.