Tras asesinato de turista, gobernador de Guerrero pide “no ser tan pesimistas”

Lamentablemente, no es novedad que en Guerrero la violencia está desatada. Sin embargo, antes las autoridades -en este caso Héctor Astudillo- se protegía las espaldas asegurando que las balaceras y demás incidentes sangrientos no afectaban al turismo de la zona. Incluso, vale la pena recordar una de una de sus inmortales frases ofrecida en julio pasado cuando, luego de darse enfrentamientos en diferentes puntos de la entidad, se atrevió a señalar lo siguiente:

“Hay presencia y una lucha de bandas delincuenciales y las bandas delincuenciales no traen conflicto con el turismo, traen conflicto entre ellos. Por eso ustedes observan que la mayoría de las bajas de los asesinatos dolosos recaen en muchas personas que no son, diríamos, personas que se conozca que andaban de turistas o personas que sencillamente sean muy conocidas”…

Pero como la realidad es muy cab#$%ona y, cuando se está de hablador, no tarda en asestar tremendos periodicazos en la mera trompa, este fin de semana un turista chileno fue una de las víctimas de la inseguridad en el Estado. De acuerdo con Animal Político, el ciudadano chileno identificado como Joshua Muñoz murió tras ser herido en una balacera provocada -según los reportes- por una discusión. Además, como resultado del hecho ocurrido alrededor de las 4:30 de la mañana del domingo otras tres personas (otro chileno y dos mujeres de la CDMX) fueron heridas y necesitaron de ser hospitalizadas. La riña se originó “sin motivo aparente”, señalan algunos de los testigos.

 

Sobre el mismo hecho, Proceso informa con algunas diferencias. De acuerdo con el semanario, el nombre de la víctima mortal era Matías Javier Montecinos y la balacera dejó un saldo de cinco personas heridas. Además, este medio abunda al señalar que el lugar del incidente, el bar Baby Lobster, se ubica en la costera de Acapulco y es propiedad de la familia del secretario de Turismo de Guerrero, Ernesto Rodríguez. Además, agrega, pese a la gran afluencia de turismo que se presenta en el punto en que sucedieron los hechos, las autoridades locales toleran la prostitución y la venta de cocaína… bueno, no nomás ellas. Del asunto también tienen conocimiento los tres niveles de gobierno, además del Ejército.

En fin, el caso es que ahora que ya se dejó ver que la inseguridad de siempre también ataca al turismo (bueno, en diciembre también fue asesinado un extranjero, pero como andaba de vacaciones…), el gobernador no podría dejar pasar la oportunidad de… pues ya de nada. Ya que no pudo recurrir a la “vieja confiable” de “se están matando entre ellos”, sólo pudo atinar a decir que no sean gachos, hay que echarle ganas. “Ayúdenme también a que el pesimismo no nos embargue, porque lo peor que nos puede pasar es que se vaya la gente”, dijo al dirigirse a los medios de comunicación y la ciudadanía… aceptando que, ahora sí, lo ocurrido con el ciudadano chileno es “una llamada de atención” que perjudica al puerto. ¡¡¡¿¿¿Apenas llamada de atención???!!! Pues sí. Apenas va a ver cómo resolver el asunto: Vamos a “ponerle más atención a la zona de la Condesa (en la Costera Miguel Alemán), compartiendo responsabilidades con el municipio”.