Turistas que vayan a la zona roja de Ámsterdam tendrán que dar la espalda a prostitutas

Como ya es común que los grupos de turistas nomás vayan a babosear,  las autoridades de Ámsterdam han decidido comenzar a regularizar el tránsito en llamado “Barrio Rojo”, una de las zonas más transitadas de la ciudad (¿quién sabe por qué?).

Con la intención de promover el respeto por las mujeres que laboran en la mencionada zona, la cámara municipal de Ámsterdam implementará nuevas reglas. La que más ha llamado la atención, es la que obligará a los grupos de turistas a permanecer de espaldas a los aparadores en que las prostitutas se exponen, al menos mientras los guías se detienen para ofrecer la explicación de su recorrido o, bien, cuando se detengan a –dizque- conversar. Además, para evitar la incomodidad de las vendedoras de placeres efímeros, quedará prohibido tomar fotos y que los galanes de cuadra intenten conversar con ellas.

Estas nuevas reglas fueron anunciadas el pasado miércoles, pero entrarán en vigor hasta abril. Además de pretender que se respete el trabajo de las damas, las autoridades prevén que las disposiciones disminuirán el muy congestionado flujo de turistas en el Barrio Rojo… y claro, que los grupos de jariosos turistas que nomás van a mosquear dejen de intimidar a las profesionales del sexo.

De acuerdo con El País, semanalmente la zona recibe cerca de 31 mil visitantes y, aunque se crea que esta medida significa un golpe a los guías de turistas, fueron estos los que pactaron las disposiciones con las autoridades. “Se puede mirar, claro, todo el mundo es libre de hacerlo. No es una ley, sino una regulación. Pero intentamos que la gente sea respetuosa y no lo haga fijamente, ni demasiado rato”, señala el portavoz municipal, Vera Al. Por otra parte, el regulamiento responde a la molestia de los dueños de los negocios del área, quienes se quejaban que entre tanta gente, perdían clientela (si hasta a unos les da pena pedir la H Extremo… imagínense).

Antes de que las autoridades decidieran normatizar las visitas a la zona roja, cerca del 40% de guías de turistas ya contaban con sus propias normas. Pero, a partir de abril, será parejo: todo guía deberá contar con licencia y, en caso de no hacerlo, se harán acreedores a su respectiva multa. Además, ninguno deberá llevar a grupos de más de 20 personas para evitar tumultos, ya que algunas partes del barrio son muy estrechos.