Marina reportó que jóvenes murieron en “enfrentamiento”, investigación apunta posible ejecución

A finales de enero, el subsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Cristóbal Castañeda, informó que cuatro civiles murieron como resultado de un enfrentamiento entre autoridades y presuntos delincuentes. “Alrededor de las 4:55 horas de hoy (31 de enero) recibieron una llamada en el número 911 que reportaba disparos de arma de fuego en una hacienda en La Limita”, Culiacán, Sinaloa. Al lugar, explicó Castañeda, acudieron elementos de la Marina y fueron recibidos a balazos. Entonces, los de la Armada respondieron la agresión y fue así como se tuvieron las bajas reportadas, más dos detenidos. Sin embargo, investigaciones y levantamiento de testimonios hechos por Riodoce apuntan a otra cosa.

De acuerdo con el semanario, los hechos realmente habrían ocurrido alrededor de las 10:30 de la noche del martes 6. El lugar “reportado” era un salón de fiestas, en el que se encontraban jóvenes, mujeres y niños. Lo único que concuerda entre la versión oficial y la que ahora ofrece el sitio especializado en periodismo relacionado con delincuencia organizada es que fueron elementos de la Marina los que irrumpieron en el sitio (15, aproximadamente). De ahí en fuera, todo indica que no existió tal “enfrentamiento”: los militares ni siquiera llegaron en vehículos oficiales, sino en camionetas civiles; desarmaron a cuatro jóvenes, quienes fueron identificados como escoltas de un invitado de la fiesta. Un tal “Pochín”.  “Rogaban por sus vidas”, señalan testigos. Los escoltas serían después reportados como muertos.

Sin justificar a los jóvenes, la investigación de Ríodoce pone énfasis en la forma de actuar de la Armada, quienes pese a la detención de los sospechosos, después procedieron a amedrentar a civiles y, más grave aún, posiblemente ejecutar extrajudicialmente a los detenidos. “Afuera estaban esos cuatro muchachos y estaban armados, eso lo consignamos. Los detuvieron, no hay claridad sobre si dispararon, pero en todo caso los detuvieron a los cuatro porque mucha gente los vio afuera cuando estaban detenidos, incluso estaban esposados, estaban hincados”, comentó el director del semanario para Aristegui Noticias.

Tal como se muestra en las imágenes, una fiesta realizada en un salón fue interrumpida por los marinos, quienes ordenaron a todo mundo tirarse al suelo piso. “¿Quién trae armas?”, pregunta a gritos uno de los militares. Después se puede ver cómo algunos jóvenes son golpeados para luego ser sacados del inmueble. Se escuchan algunos disparos. “No sabemos cuándo mataron a los muchachos, pero fue en una de esas ocasiones en que se escucharon las detonaciones”, señala uno de los testigos. “A las mujeres las arrinconaron en el baño, a los niños en un rincón por allá, a los hombres los iban pasando uno por uno a interrogar, luego los regresaban, y en ese inter se escucharon de manera esporádica disparos, tres, cuatro disparos“. Al parecer, la grabación habría sido realizada por una mujer, quien en diferentes ocasiones tiene que intentar calmar a un niño. El video se detiene cuando uno de los marinos advierte: “todo aquel que tenga un celular en la mano me lo voy a chingar, eh”.

Las fuentes de Ríodoce indican que al lugar quiso acudir la Policía municipal, sin embargo, fue hasta seis horas después de los hechos que pudieron acercarse. “Los marinos llegaron a matar y a robar, ya tenían esposadas a las víctimas, los pusieron contra la pared, estaban de espaldas a la pared y gritaban por su vida, lloraban; hasta adentro del salón se escuchaban los llantos”, acusa el testigo entrevistado quien agrega que ni siquiera había razón para que los marinos se hicieran presentes: sólo llegaron porque se enteraron de la fiesta. “A los invitados les quitaron sus carteras, anillos, cadenas; los tiraron al piso y al que levantara la cabeza le pegaban un madrazo”.