12 chick flicks que te demostrarán que el amor es masoquista

En algún punto de la vida todos, absolutamente todos, nos hemos sentido identificados con alguna historia de amor o de menos, nos hubiera gustado tener una relación como en las películas románticas.

También está la comedia, que de manera irónica nos enseña que a pesar de las situaciones, por más “duras” que sean, siempre tienen un final feliz. Al menos esto es lo que Hollywood nos ha demostrado con sus chic flicks que, bien o mal se han quedado en nuestra memoria.

¿Pero qué pasa cuando creces y te das cuenta de que el amor no es así? ¿Qué ocurre cuando vuelves a ver todas esas películas que te hacían reír, llorar, emocionarte o incluso enamorarte, las analizas y te das cuenta de que no son más que historias masoquistas o que en la realidad ese final feliz jamás ocurrirá? Algo así fue de lo que nos dimos cuenta nosotros y por eso es que hicimos un listado en el que sí, demostramos que si esas historias ocurrieran en la vida real no tendrían un final feliz.

*Nota: Posiblemente el cinismo sea demasiado, pero podríamos asegurarte que alguna vez lo pensaste.*

Diario de una Pasión (2004)

Esta es posiblemente la historia más recordada de todas y la que muchos, muchos usen de referencia para ese amor masoquista. Digamos que la niña rica rebelde se enamora de un niño pobre y, después de vivir un romance de verano fugaz, él le envía cartas, ella crece, sigue su vida y se enamora de alguien más. Después regresa a ese pueblo donde lo conoció, lo vuelve a ver y se da cuenta de que las mariposas que en algún momento sintió no se han ido. Tienen sexo. Ella se confunde, lo deja por su prometido y luego regresa para vivir un amor que tuvo como fruto tres hijos, varios nietos y demencia senil.

La realidad es que… Allie y Noah sí se hubieran enamorado, pero ambos hubieran seguido con sus vidas. Él no hubiera sido lo suficientemente obsesivo para recordarla por toda la vida y ella no hubiera dejado a su guapo prometido para estar con un romance de la adolescencia. Lo que sí es que si hubiera vuelto a encontrar a Noah, hubiera tenido sexo con él y listo, se hubiera ido para seguir con su vida. Tampoco es cierto que se pueden “amar a dos personas” (aunque algunos estudios dicen que sí). Pero también está la posibilidad de que solo sea un pretexto para justificar constantes engaños.

Mujer Bonita (1990)

Comencemos con uno de los clásicos noventeros que hasta la fecha, seguimos teniendo como referencia cuando de “amor ideal” se trata. La historia es básica: un hombre contrata a una prostituta para… en realidad no entendemos para qué pero, después de tratarla y conocerla, él se enamora. Ella por otra parte, poco a poco comienza a quedar atrapada por ese encanto de un hombre que tiene mucho más que ofrecer aparte del dinero.

En la realidad, existen mujeres que quieren ser la cenicienta de algún hombre guapo, soltero y sobre todo, con dinero. Pero eso no existe y si es así solo la querría por una noche para tener sexo y dejarla tirada en alguna calle horas después. Ella tampoco se enamoraría de él porque en realidad solo es una noche de sexo y no más. Sabe lo que tiene que dar y lo que va a recibir. No más. Él no irá a buscarla a su departamento con un ramo de flores para decirle que la ama. Triste pero cierto.

Titanic (1997)

Otra gran, graaaan historia de amor o mejor dicho, esa película que te pasan una y otra vez en Canal 5 o Canal 7 en Navidad y Año Nuevo. Sin embargo la realidad es que… Rose es una mujer engreída, consentida y caprichosa. En ningún momento se enamoraría de un hombre que posiblemente huele mal pero que sobre todo, que no tiene ni un centavo.

Ella no dejaría su comodidad para irse a vivir con él. Probablemente solo lo usaría para tener sexo porque le gusta demasiado y viceversa. Además, no hay que olvidar que el instinto de supervivencia es más fuerte que el amor. Especialmente si tienes unos cuantos días de conocer a la otra persona. Ella jamás hubiera abandonado el bote para estar con Jack ni Jack le hubiera cedido el pedazo de madera.

Experta en Bodas (2001)

Antes que ser una residente de Las Vegas, Jennifer Lopez interpretó varios chic flicks. Uno de ellos fue este, donde también aparece Matthew McConaughey. La historia es una mujer que desde niña sueña con las bodas y cuando crece, se convierte en una planeadora de bodas. Ahí es donde conoce a una empresaria exitosa cuyo novio resulta ser Matthew o mejor dicho, Steve Edison.

En tan solo unos cuantas semanas, ambos terminan enamorándose. Sin embargo él no tiene el suficiente… valor para terminar con su prometida y decirle a Mary Fiore que la ama. Al final, justo en el día de la boda, él abandona todo y sale en búsqueda de Mary, quien acepta a Massimo, un hombre que conoció en su infancia y que de la forma más aleatoria se enamora de ella. Cuando Steve la encuentra en un cine al aire libre, bailan y sí, terminan juntos.

Si el argumento principal hubiera ocurrido en la vida real digamos que… él sí se hubiera casado con su novia empresaria que es una controladora porque no hubiera tenido el suficiente coraje para dejarla. Además, está el factor dinero. Él solo es un pediatra y ella una chica millonaria. Mary por otro lado, se hubiera enamorado pero no hubiera sido la primera vez. Y Massimo solo hubiera sido un italiano cínico en la búsqueda de una noche de sexo, no del amor verdadero.

 

Un Amor para Recordar (2002)

El argumento de este chic flick adolescente es de un “chico malo” que es castigado por uno de sus maestros y termina participando en una obra de teatro. Allí conoce a Jamie, una niña pálida y un tanto mojigata que le advierte que le “ayudará a cambio de que no se enamore de ella”. Mmmm… ¿quién no se reiría con esta frase?

Conforme se conocen y conviven, ambos terminan enamorados. El problema es que ella se resiste pues tiene cáncer. Una vez que acepta su amor hacia Landon, él le pregunta cuál es su sueño, a lo que ella responde que casarse. Obviamente ambos se casan, Jamie muere y él prácticamente se vuelve un santo…

En la realidad ese adolescente jamás se hubiera enamorado y probablemente habría abandonado la escuela. En cuanto Jamie, hubiera estado en el hospital o en su casa recibiendo quimioterapia y en consecuencia no hubiera tenido la fuerza suficiente para seguir yendo a la escuela y soportar a un adolescente inmaduro. Sí, como muchas cosas en la vida posiblemente se hubiera enamorado del “chico malo”, pero él jamás le hubiera hecho caso. Al contrario, probablemente le hubiera hecho bullying. Nadie quiere tener un amor para después perderlo pero sobre todo, nadie quiere casarse cuando es adolescente ¿o sí?

Sueño de Amor (2002)

Otro chic flick patrocinado por JLo, quien ahora es Marisa, una sirvienta encargada de la limpieza de un lujoso hotel. Allí conoce a un político de nombre Christopher Marshall que quiere ser senador. Ella se hace pasar por una mujer rica y ambos se enamoran. Después él descubre que tuvo sexo con una empleada y todo termina. Ambos siguen con su vida hasta que eventualmente se encuentran en otro hotel, deciden perdonarlo todo e iniciar una vida juntos.

Aquí la realidad hubiera sido que el casi senador, como buen político que es, no se hubiera interesado por una sirvienta. Sí, posiblemente se hubiera enamorado de “la mujer rica”, pero al descubrirlo jamás le hubiera perdonado el engaño. O probablemente solo hubiera tenido un encuentro casual y listo. Ella por otra parte, no hubiera podido mantener una mentira de la forma en la que Marisa lo hizo. Además, por ser de la comunidad pobre y latina de Estados Unidos, Christopher jamás la hubiera tomado en serio.

La Cosa Más Dulce (2002)

Cameron Diaz es una de esas mujeres que te hacen reír y que siempre la recuerdas por usar el color rojo. En The Sweetest Thing ella interpreta a Christina Walters, una mujer que conoce a la perfección cómo friendzonear y que durante una salida nocturna con sus amigas conoce a Peter Donahue, un hombre que está a punto de casarse. Ambos se enamoran y, después de mucho pensarlo ella decide ir a buscarlo para ver “qué es lo que pasa”. Cuando llega a la boda “del hermano de Peter”, se da cuenta que quien se casa es su crush y no Roger (el hermano). Termina con el corazón roto, regresa a San Francisco donde él la está esperando para decirle que la ama. Después de algunos meses se casan y todo termina en felicidad.

Más allá del épico momento del lick job en el coche o cuando rinden tributo a Armaggedon porque a su amiga se le atoró el pene, esta historia no hubiera tenido un final feliz y además es masoquista.

Empecemos con que si una mujer es experta en frienzonear y constantemente va a antros a bailar con sus amigas, lo que quiere es gustarle a los hombres y no más. Es el arte del coqueteo. En cuanto a los hombres, ellos tampoco toman a una mujer en serio en esos lugares. Así como ellas, solo quieren a alguien para pasarla bien esa noche y hasta ahí. En el caso de Peter es un hombre comprometido, así que si es un hombre “común” se le hará fácil engañar a su novia porque sí, es su última noche de soltero. Tampoco hubiera dejado a su novia en el altar. No si lleva años con ella y está acostumbrado a su presencia (¿Recuerdas la canción de Rocío Dúrcal y su “no cabe duda que es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor”?).

Ahora, está el factor stalker llevado a nivel “estado”. Pues bastó un viaje en carretera para que Peter se diera cuenta de lo obsesiva que era Christina. Nadie lo hubiera tomado como una “señal de amor”. Al contrario. Hubiera huido de ella.

Cómo Perder a un Hombre en 10 Días (2003)

Apenas la semana pasada estas película cumplió 15 años de haberse estrenado. Y bueno, fue la cinta que lanzó al estrellato a Matthew McConaughey, quien ahora se niega en sus entrevistas a siquiera mencionarla como parte de su carrera.

Aquí solo nos limitaremos a decir una cosa: la “historia de amor” se basa en una apuesta tanto de Andie como de Ben. Conforme se conocen en los 10 días que tienen como plazo, se enamoran. En la realidad, ningún hombre aceptaría a una mujer loca y con constantes cambios. Especialmente si él es un macho alfa que le gusta el basquetbol, jugar póker con sus amigos, la cerveza y piensa que cada conquista es una anotación. Ella, una mujer independiente, inteligente y con instinto periodístico, jamás hubiera perdonado, por más enamorada que estuviese, que un macho “con corazón de pollo” la hubiese enamorado por una apuesta.

Además, si ambos tienen la autoestima “alta”, en ningún momento hubieran decidido seguir con alguien a quien le perdieron la confianza o que saben que los engañará. Las cosas no funcionan así.

Amores, Enredos y una Boda (2005)

Kate Ellis es una mujer con dinero, que trabaja en un aeropuerto y contrata a un prostituto para que se haga pasar por su novio en la boda de su hermana, Amy. Cuando llegan a Reino Unido, ella le cuenta a Nick Mercer, su “novio”, que tuvo un amor del pasado (Jeffrey) con quien se iba a casar y él de repente la dejó. Casi hasta el final, cuando ambos están enamorados, Kat descubre que Jeffrey está enamorado de Amy, con quien comenzó a tener sexo mientras ellos estaban comprometidos. Al final, Kate se da cuenta de que Nick es su gran amor, perdona a su hermana y todo acaba en un final feliz.

¿Quién es tan masoquista para seguir recordando a un hombre que la abandonó casi a punto de casarse? ¿Y quién perdonaría a su hermana por haber sido la otra? Nadie. También está el hecho de que si Nick es un prostituto, no se hubiera enamorado de una mujer insegura y obsesionada con el pasado. Por otra parte el prometido de Amy, Edward, no le hubiera perdonado a su casi esposa que hubiera tenido sexo (en más de una ocasión) con uno de sus mejores amigos. Las cosas no funcionan así ni en el amor, las relaciones interpersonales ni las familias.

La Propuesta (2009)

Aquí solo diremos una cosa: si tu jefa es una perra siempre lo será. Por más que conviva con tu familia, que te conozca, ella tiene muy en claro dónde están sus prioridades. Su corazón de hielo no cambiará ni siquiera porque esté en Alaska.

Margaret Tate es la representación del jefe que todo mundo odia pero que al mismo tiempo le tiene miedo. Obviamente si te “propone” algo vas a aceptar, especialmente si eres lo suficientemente ambicioso, frío y quieres crecer en tu carrera. Tienes los pies puestos sobre la tierra para saber lo que te conviene y no, no terminas enamorándote. Probablemente sí tendrías un encuentro sexual con tu jefa pero hasta ahí. No más. No eres lo suficientemente masoquista para casarte pero sobre todo, para enamorarte de alguien que te trató mal. O tal vez sí. Todo depende de cuánta autoestima tengas.

Twilight (2008)

Algo del masoquismo y autoestima viene con Twilight también. Él es un vampiro al que le da asco tu persona (o al menos eso aparenta), y tú… eres rara. Nadie quiere a alguien que la rechaza ni tampoco trata de cubrir las apariencias solo porque él es “un ser de otro mundo”. Tampoco eres lo suficientemente tonta como para vivir al lado de un asesino (porque sí, los vampiros lo son) que tiene deseos profundos de matarte. Es como si quisieras pasar el resto de tu vida al lado de un asesino serial porque sí, eso es lo que son los vampiros… al menos en las verdaderas historias fantásticas.

50 Sombras de Grey (2015)

Esta película es casi, casi lo mismo que Crepúsculo: Christian es el hombre encantador, con dinero y que le gusta someter a sus mujeres. Anastasia es una mujer insegura, torpe y virgen que se enamora del guapo empresario cuando lo va a entrevistar.

Mmm… al igual que con todas las historias anteriores ningún hombre de la “talla” de Christian Grey se enamoraría de una mujer sencilla y algo mojigata como Anastasia Steele. Si ambos llegasen a tener una noche juntos y ella se diera cuenta de las “perversiones” de Mr. Grey, no aceptaría a menos que fuera lo suficientemente masoquista o que tuviera las mismas fijaciones que él. Esto no es realidad, es un amor hecho de fantasía mal contado.

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