Kendrick Lamar compró boletos para que niños pobres vean ‘Black Panther’

Hoy se estrena Black Panther, la primera película de Marvel el año y uno de las más esperadas desde que se anunció, sobre todo por los actores que participaron en ella y el trabajo de Kendrick Lamar como curador y productor del soundtrack de la cinta con varias colaboraciones de otros músicos y raperos.

Para que nadie se pierda esta gran película que muchos la han catalogado como “la mejor de Marvel”, Lamar y TDE compraron todos los boletos de cinco proyecciones en  tres cines de Los Ángeles para que los niños que pertenecen a los proyectos de vivienda de Watts, puedan ver Black Panther sin ningún problema.

Top Dwag, con quien trabajó Lamar para hacer el soundtrack de la cinta, apartó todos los boletos de las funciones del 17 de febrero. Los niños de tres distintos proyectos de vivienda como de Nickerson Gardens, Jordan Downs y los de Imperial Courts Projects, serán los afortunados de ver y escuchar “All the Stars” de Lamar acompañada de una historia que se diferencia de todo lo que ha hecho Marvel por tener un objetivo social sin perder el sentido de entretenimiento.

Mujeres con autonomía y fuerza, una sociedad respaldada por la cultura y las tradiciones, el concepto global de ayuda humanitaria, las divisiones entre países “de primer mundo” y “tercermundistas” y el empoderamiento y valor de las naciones africanas y su población. 

Los proyectos de vivienda, la traducción de housing projects”, fueron originalmente creados para que los vagabundos tuvieran un lugar donde vivir; sin embargo, en algunos lugares, se han convertido en lugares donde las células criminales lleven a cabo sus proyectos o para reclutar jóvenes. En Los Ángeles, estos housing projects son muy comunes.

El barrio de Watts, al cual pertenecen los niños que irán a estas proyecciones de Black Panther, es uno de los más peligrosos de la zona e, incluso, estos tres housing projects son de los más peligrosos del estado. Por ejemplo, el Nickerson Gardens es el territorio de la pandilla Bounty Hunter Bloods. La mayoría de los pobladores de estos lugares son afroamericanos y pertenecen a un sector de la economía bajo.

Un niño de un año y siete meses fue acribillado por la policía el 9 de julio de 2005 en Watts. Getty Images