¿Holanda se convirtió en un narcoestado? Policía así lo advierte

A ver, vamos a checar cuáles son los rasgos que han detectado los azules de la tierra de los tulipanes para considerar que el narco está rebasando a su gobierno:

  1. La policía ya es incapaz de combatir el surgimiento de una economía criminal
  2. Las cifras oficiales indican que los delitos han descendido… pero es porque las víctimas han dejado presentar denuncias ante las autoridades
  3. El crimen organizado tiene completa libertad de acción
  4. Prolifera el tráfico de estupefacientes
  5. Los efectivos con los que cuenta la policía no se dan abasto: sólo podrían combatir a uno de cada nueve grupos criminales
  6. Se registran ajustes de cuentas entre bandas delictivas

Ok, evidentemente aquí algo no cuadra: ¿o lo policías holandeses son exagerados o los mexicanos se niegan a reconocer la realidad? El caso es que mientras aquí en México las autoridades dicen que no pasa nada y, pese a que hay evidencia descarada, se niegan a aceptar que el crimen organizado ya está hasta dentro (cof, Mancera, cof), en Holanda con los elementos enlistados, han advertido que su muy tranquilo país se ha convertido en un “narcoestado”.

Aunque en el país europeo no hay -aparentemente- el reguero de mole que en nuestras latitudes, el sindicato de policías holandés ha encendido la alerta debido a que el crimen se ha diversificado: ahora los delincuentes se convierten en ricos empresarios que se establecen en la industria del hospedaje, el mercado de la vivienda y de las agencias de viajes”, señala el informe dado a conocer por el periódico De Telegraaf. “Holanda cumple muchas características de un narcoestado. Los agentes ven surgir una economía paralela “, agrega el documento creado a partir de entrevistas a 400 policías.

De acuerdo con The Guardian, los detractores de la llamada “Política de tolerancia” culpan a ésta de que el narcotráfico se haya establecido a sus anchas, esto debido a que las “cafeterías” en que legalmente se consigue mota se han convertido en importantes centros de distribución de drogas. Además, señalan que la zona roja (en la que la prostitución está regulada) facilita el tráfico de personas.

Al respecto, uno de los jefes de la policía, Pieter-Jaap Aalbersberg, optó por no utilizar el término “narcoestado”… sin embargo, aceptó que en el mercado de la droga hay una cadena clara, y la policía no tiene capacidad para abordar el crimen internacional organizado”. Por otra parte, apuntó que los enfrentamientos entre grupos enemigos son una constante, haciéndose cada vez más presente la figura del sicario: “hay jóvenes dispuestos a matar por 3 mil euros; lo mismo que en los años noventa hacía un asesino profesional por 50 mil euros”.

Cabe destacar que -según apunta El País– la alerta de “narcoestado” coincide con las negociaciones para el nuevo convenio colectivo de los policías.