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Funcionarios en Hidalgo aceptan que sí hubo desvío operado por Sedesol

Mientras que los diputados del PRI piden que la gente se aguante a que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) termine todo su procedimiento para, entonces, acusar que desde la Sedesol se operó una millonaria triangulación de recursos públicos, en Hidalgo dijeron “pa’pronto… sí hubo transa”.

De acuerdo con Reforma, funcionarios de Radio y Televisión de Hidalgo (RTH) confesaron haber sido “obligados” a entrarle al entramado con el que la dependencia consiguió desviar más de 2 mil millones de pesos. “Ahhhh, así que chiste… lo confesaron al periódico”, dirán quienes se niegan a creer que ni Chayito Robles o Pepemit hayan detectado las operaciones irregulares (y mucho menos que hayan sido participes). Sin embargo, los dichos de los funcionarios no fueron hechos al diario capitalino, sino directamente a la ASF.

Según relatos que los paisanos de Osorio Chong hicieron a la Auditoría, parece que nada se llevaron de su valiosa participación, ya que su única función fue la de firmar contratos con personas físicas y empresas con las que nunca tuvieron trato. Con la firma de esos documentos, fue que se justificó la dispersión de dinero. Por ejemplo, en una reunión realizada el 1 de abril de 2015 (Meade llegó a la dependencia el del 28 de agosto de 2015), “el entonces subdirector Jurídico firmó en calidad de apoderado legal de RTH 20 contratos y el entonces director Jurídico como representante del organismo estatal suscribió 28, todos relacionados con los 34 proveedores que supuestamente prestaron los servicios a Radio y Televisión de Hidalgo”.

Los relatos pertenecientes a auditorías forenses que la ASF realizó a los ejercicios fiscales 2014 y 2015 acusan que los contratos firmados por los funcionarios fueron enviados por la entonces directora general de Recursos Materiales y Servicios Generales adscrita a la Sedesol, quien ya tenía todo bien planchado: determinó que el subdirector de contenidos sirviera de testigo en la firma de los contratos y, además, le pidió recibir las cajas con la evidencia documental de que el trabajo por el que se contrató a los supuestos proveedores ya había sido realizado.

Con la firma de esos contratos, la RTH ayudó a la Sedesol a cubrir el desvío de 955 millones de pesos. Como el esquema pasó la prueba de fuego, lo volvieron a aplicar en la Sedatu el año siguiente… ya con más ambición: el objetivo fue de 2 mil 130 millones.

Lo confesado por funcionarios hidalguenses encaja con lo detectado por la ASF en sus auditorías: al menos 126 empresas fueron utilizadas para una operación maniobrada desde la Sedesol y la Sedatu con la que se consiguió desviar 2 mil 130.9 millones de pesos. En este sucio entramado se utilizaron cerca de 126 empresas… la mayoría de ellas “fantasmas”, cuyo giro era diferente al servicio por el que fueron contratados.

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