‘Annihilation’, el próximo referente de la ciencia ficción, la belleza y la forma en que vemos el cine

Annihilation es una película compleja. Finalmente, estamos hablando de un filme de Alex Garland, un creador “nuevo” que en los próximos años va a llenar la industria del cine de mucha ciencia ficción, escenarios distópicos, terror, misterio y belleza, mucha belleza.  

Annihilation cuenta la historia de Lena, un veterano que ahora es profesora de biología, quien está esperando a que su esposo, el sargento Kane, regrese de una misión misteriosa. Después de un año de ausencia, Kane regresa y cae en coma sin razón alguna. De este modo, Lena, en compañía de puras mujeres científicos, entra al Área X, una enorme zona donde sucede un extraño fenómeno y al cual Kane entró a investigar.

El más grande misterio de la historia es cuando el personaje principal descubre que en tres años de investigaciones previas a su llegada, nada ni nadie había regresado… más que su esposo. Ya estando dentro, Lena y el equipo conformado por una psicóloga, un paramédico, un físico y una geóloga, se dan cuenta que la capa que las cubre, denominada shimmer, absorbe el ADN de las cosas y las integra en todos los seres vivos.

Es una obra de horror en la que los seres vivos, los humanos, se consumen en un ambiente etéreo y onírico con una belleza sin precedentes. Mutación + belleza, y Garland nos demuestra que esta fórmula, en realidad, puede existir en un mismo lugar.

Quizá no sea una historia sencilla y “divertida” que se explique a sí misma y los personajes no muestren una desarrollo evidente. Y qué bueno que no lo es. Annihilation, va más allá de nuestros sentidos para representar con unos visuales impresionantes, unas actuaciones increíbles y una historia bien contada, lo que siempre ha estado fuera de nuestro entendimiento.

Conforme conocemos el universo y todas sus posibilidades, descubrimos que los sentidos están hechos a la medida del hombre, nuestros conocimientos están limitados y la verdad siempre será más grande.

Resulta difícil comprender cómo es que una película de la magnitud de Annihilation, basada en la novela del mismo nombre de Jeff VanderMeer, sea la segunda cinta como director de Garland. Y no estaba de más, su primera experiencia, Ex Machina, fue una de las más aclamadas del género y del cine en general en 2014, año en que se estrenó.  

Annihilation, al igual que los otros filmes de Garland como Ex Machina, Dredd o Never Let Me Go, en donde trabajó como guionista, utiliza elementos de las ciencias exactas para representar el presente y el futuro de la humanidad no sólo a nivel “físico”, con evoluciones claras a las cuales el humano no estaría preparado, sino a nivel consciencia, con el cual volvemos al punto de los límites que tenemos frente al universo.

En la película se preguntan si la aparición del Área X se debe a un evento religioso, extraterrestre, al cambio climático… sin embargo, hay muchas cosas que simplemente no tienen explicación y debemos estar preparados para enfrentarlos.

Ahora bien, la parte “técnica” de la cinta es igual de brillante que la trama y la idea. Algunos críticos han comparado la sutileza y complejidad de Garland con obras de otros enormes directores como Stanley Kubrick, David Cronenberg, Ridley Scott o, incluso, el ruso Tarkovski. En otras palabras, estamos hablando de las grandes ligas y el futuro mismo del cine de ciencia ficción.

Paramount, la responsable de esta cinta protagonizada por Natalie Portman, Oscar Isaac, Gina Rodriguez, Tessa Thompson, Jennifer Jason Leigh y Tuva Novotny, vendió los derechos internacionales del filme a Netflix porque consideró que la historia era “demasiado intelectual” para las audiencias y no iba a juntar una buena cantidad de dinero. ¡Grave error!

Quizá no junte mucho dinero, pero de que es una buena película, lo es. Lo mismo sucedió con Blade Runner 2049 el año pasado: una de las mejores cintas del año con una taquilla que dejó mucho que desear. Pero al final, como cinéfilos, eso es lo menos importante.

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