Depeche Mode “still burns”. El tiempo no mató el poder de la banda sobre el escenario

8:45 PM: Las luces se apagaron, una ola de gritos corrió desde las gradas hasta el escenario… “You say you want a revolution, well, you know, we all want to change the world…” de los Beatles comenzó a sonar y entonces sucedió: Dave Gahan, Martin Lee Gore y Andrew Fletcher pisaron nuevamente el Foro Sol luego de 9 años de su última visita y ofrecieron uno de los mejores conciertos del año (hasta ahora).

Desde las 6:30 PM la gente se acumuló a las afueras del recinto. El tráfico comenzó a hacerse evidente y terriblemente caótico y los precios de las botellas de agua comenzaron a subir. Infinidad de puestos se colocaron también alrededor del Foro Sol: gorras, sudaderas, playeras, tazas, pulseras y hasta cerillos… todo para los fanáticos de los padres del rock electrónico: Depeche Mode.

Foto: Stephania Carmona

Una vez adentro, los aullidos de la gente abrazaron a los británicos cuando hicieron su entrada con “Going Backwards”, segundo sencillo de su 14vo álbum Spirit, del que únicamente ofrecieron 3 cortes (Where’s the Revolution?” Y “Cover Me” fueron las otras), porque claro, sabían que luego de tanto tiempo ausentes en nuestro país, debían mostrarnos que su energía no se ha marchitado con el paso de los años, al contrario, es todavía más potente.

Luego “Don’t say you’re happy out there without me. I know you can’t be ‘cause it’s no good regresó a todos a 1997, seguida de “Barrel of a Gun”, también de su disco ULTRA y con la que Gahan se desató y comenzó a girar en el escenario para luego deleitarnos con sus más atrevidos y sensuales movimientos.

“Dime otra cosa, papi”, le gritaron. Gahan sabía que la noche, el escenario, el público y los gritos eran suyos, eran de Depeche Mode. Ni la distancia lejana del escenario frenó a cualquiera para que coreara y aplaudiera.

Foto: Stephania Carmona

“Precious” una de 2005, fue otra canción que marcó las poco más de dos horas de concierto. Le siguieron “World In My Eyes” y “Cover Me”.

Después, Gore, el compositor de preces, tomó el micrófono. Nos tomó a todos y se metió a lo más profundo de nuestros oídos. Martin, sólo te diré: “Depeche still burns” “And I thank you for bringing me here, for showing me home. for singing these tears. Finally I’ve found that I belong here”… esta es tu casa y los 65 mil asistentes te lo demostraron a ti y a Gahan y a Fletcher cuando, terminando “Home”, los coros continuaron, porque fue épica esa interpretación tuya y tenías que saberlo.

“Everything Counts” encendió otro de los grandes momentos del primero de dos conciertos de la banda. La más longeva de sus canciones provocó el baile de la masa de gente que albergaba el Foro Sol.

El tiempo corrió igual que los incontables vasos de cerveza. El repertorio del setlist se fue agotando y llegó el momento de tocar una de sus mejores canciones y una de las más conocidas por todo el mundo: “Enjoy The Silence”.

Foto: Stephania Carmona

El ambiente se volvió oscuro pero la energía de la banda continuó arriba. Sobra decir que fueron los golpes a esa batería lo que motivó a todos a quitarle el freno a sus cabezas para así volverse locos al son de uno de los himnos del rock electrónico… y cuando creímos que había sido todo, otra de sus grandes “Never Let Me Down” llegó para alzar los brazos de todos al ritmo de Gahan, como sólo él pudo habernos dirigido.

Faltaba el encore del concierto y todos sabíamos qué canciones nos hacían falta para cerrar la noche; en eso, “Strangelove” y Gore volvieron a provocar la euforia de la audiencia… porque todos hemos tenido amores raros.

Como si de relaciones difíciles el vaso no estuviera lo suficientemente lleno, “I’m not looking for a clearer conscience. Peace of mind after what I’ve been through and before we talk of repentance, try walking in my shoes…” fue su anuncio de despedida, le siguió “Question of Times” y, para el mejor cierre de todos, luego de 9 años de no haberla tocado para oídos mexicanos: “Personal Jesus” -La canción que durante una mañana de años atrás, mi hermano puso en el estéreo de la casa. “Escucha esta rola. Está chida, ¿no?” Me dijo. Probablemente no lo recuerde, pero es para mí una de las memoria más nítidas en mi cabeza y debían leerlo-.

Foto: Stephania Carmona

El trío fue bestial, un final en el que las cuerdas de Gore, el teclado de Fletcher y la inigualable voz de Gahan le dieron a al público un espectáculo cabrón que no pudo haber estado más lleno de energía de los que ya tiene más de 50 años cada uno.

Porque el tiempo pasará, las arrugas se harán más notorias y los rostros no serán aquellos que el mundo vio emerger en los 80’s, pero Depeche Mode demostró porqué son íconos en la música y que, aún pasados los años, continúan siendo una de las bandas más importantes de Reino Unido y el mundo entero.

 SETLIST

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