Estos son los 9 scores de películas de Jonny Greenwood (Radiohead)

Los miembros de Radiohead son todo un misterio. Fuera de su vida como músicos y miembros fundadores de una de las bandas más legendarias, duraderas y serias de la industria, pocos saben qué hacen, sus vicios, qué tipo de vida llevan o a qué se dedican. Uno de los más misteriosos es Jonny Greenwood, el guitarrista principal pero que la hace de todo porque multinstrumentista.

Sin embargo, con el tiempo descubrimos que Greenwood tenía otra carrera, nada alejada de la música pero muy cerca del cine. Se trata de la composición de scores para películas, un trabajo que lleva haciéndolo desde hace más de 10 años. Justo, hace poco liberó su última composición.

Por eso, y para recordar que es un genio, junto con los otros cuatro de Radiohead, te dejamos sus nueve trabajos musicales en el cine:

Bodysong en 2003

En 2003, y de la mano con Simon Pummell, Greenwood, hizo su primer score para un filme documental que presentaba conjuntos de imágenes y videos que representan, metafóricamente, el comienzo de la vida, el fin de la misma y, de paso, 100 años de historia del cine.

Videos caseros, fragmentos de películas y muchos materiales que cubren el sentido de la humanidad en todas sus facetas y la música, tal cual, representa cada una de ellas en más de 10 canciones.

There Will Be Blood en 2007

Unos años después de Bodysong, comenzó una dupla entre Greenwood y el director Paul Thomas Anderson que ha funcionado bastante bien. En 2007, PTA estrenó There Will Be Blood protagonizada por Daniel Day-Lewis, una película bien recibida por todos lados, incluso, en el trabajo musical de Greenwood con un primer OST que le demostró a los fanáticos de Radiohead y el cine, que era capaz de hacer cualquier cosa.

Cualquiera que haya visto la película, conoce la intensidad de la historia y la importancia de la música que Greenwood se encargó de crear. Así que a pesar de que este fue su segundo acercamiento al cine, en realidad fue el primero en una película grande y que presentó a un guitarrista que le puede entrar a las grandes ligas de lo más clásico. 

Norwegian Wood de 2010

Noruwei no mori es una película japonesa de 2010 dirigida por Trần Anh Hùng y basada en la novela del mismo nombre del famoso autor Haruki Murakami. El cine japonés, alejado de todo este mundo de fantasía y exageraciones, guarda cierta complejidad gracias a esos pequeños detalles que hacen siempre alusión a su cultura. Por eso, la entrada de Jonny Greenwood a este tipo de cine y con una historia de este tamaño, le dio la proyección mundial que necesitaba dentro de la industria para convertirse en una referencia.

Esta cinta, hablada en japonés, está ubicada en la década de los 60, y a pesar de que el trabajo del guitarrista no tiene, necesariamente, influencias musicales del país, sí nos regala en cada una de las canciones el dramatismo suficiente que se apega a esos detalles culturales que mencionamos antes.

We Need to Talk About Kevin en 2011

La mayoría de las personas suelen confundir entre un soundtrack y un score y esta película de Lynne Ramsay de 2011 es el ejemplo perfecto. El primero, puede contener canciones originales creadas en específico para la cinta y, además, canciones icónicas de cualquier artista. We Need To Talk About Kevin cuenta con uno de los mejores soundtracks con artistas como Buddy Holly, George Michael, The Beach Boys, Lonnie Donegan; sin embargo, el OST fue otra cosa y de eso se encargó Greenwood. 

Esta fue su primera colaboración con Ramsay que, sin duda, pasó un poco desapercibida, pero le permitió llegar a otros proyectos importantes.

The Master en 2012

Quizá esta cinta de PTA presente uno de los mejores trabajos del director, las mejores actuaciones de Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman y un gran OST por parte de Greenwood; sin embargo, es incomprensible. Pero nada de qué preocuparse, la película es lo suficientemente fuerte como para encantar a los amantes del cine y el score, en su totalidad, le hace justicia a la historia de un marino con estrés post traumático causado por la guerra que se une a una especie de secta psicológica…

La historia es compleja y “cansada”, pero la música de Greenwood acompaña muy bien y logra ambientarnos a mitad del siglo XX con cierto misterio, sutileza y delicadeza.

Inherent Vice en 2014

Va de nuez: Greenwood vuelve a colaborar con PTA para musicalizar e ilustrar Inherent Vice, una película completamente incoherente que sigue al detective Doc Sportello, quien se pone a investigar la desaparición del novio de su ex novia, un millonario que fue secuestrado, finalmente, por su esposa y el novio de esta… o algo así. Esta cinta, a pesar del director y el elenco de primera, no fue muy bien recibida; sin embargo, el OST se fue por el otro lado y recibió puras críticas positivas que aplaudieron los tintes psicodélicos de la época en que el filme está ambientado, y la total insensatez de la historia.

Junun en 2015

Cuando mencionamos Junun, podemos referirnos a una canción, un disco y, lo que más nos interesa, un filme documental dirigido por –adivinen– Thomas Anderson. Acá, a diferencia de sus otras colaboraciones, presenta el “detrás de cámaras” de cómo Greenwood, en compañía del músico Shye Ben Tzur y el grupo The Rajasthan Express, crearon un disco místico que fue pensado e inspirado en los viajes del músico inglés por la India.

Phantom Thread en 2017

Su trabajo en Phantom Thread, el último con PTA, le valió su primera nominación al Oscar por Mejor Música Original. Finalmente, perdió. Sin embargo, Greenwood es un tipo al cual le incomodan las ceremonias y no le importan sus premios… El score para esta cinta, sin duda, lo colocó como un verdadero música capaz de representar a través de sonidos, la personalidad del personaje principal y la atmósfera en la que se desarrolla.

Triste, suave, romántico… todos los elementos presentes en el personaje principal de Reynolds Woodcock, un diseñador de modas, y el glamour y soledad que gira en torno a su vida y trabajo, fueron sutilmente puestos en cada una de las canciones que componen el OST del filme. En otras palabras, Greenwood lo volvió a hacer una vez más.

You Were Never Really Here en 2017

Este es su último score de 2017 a pesar de que la cinta se estrena este año. Representa su segundo trabajo con Ramsay y la tercera vez que musicaliza una película protagonizada para Joaquin Phoenix, así que no es una sorpresa que su trabajo encaja a la perfección con la interpretación del actor y, sobre todo, la intensidad de la historia.

¿A qué suena su último score? A un ex agente con estrés postraumático y adicción a los calmantes, que es contratado por un hombre de poder para rescatar a su hija de un grupo de tratantes de blancas. Joe, al no temerle a la violencia y utilizarla siempre como un medio liberador, hace que las cosas se pongan brutales, sobre todo cuando descubre que la policía está dentro de la organización criminal… Canciones que van desde la desesperación total, hasta un ambiente más ameno y menos sádico, Greenwood volvió, por novena vez, a demostrar que lo suyo, llámese Radiohead o cine, es la música original y creativa. 

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