Muchos riffs y un poder increíble en su batería: Así vivimos a QOTSA durante el Vive Latino 2018

Trote acelerado de las baquetas que juegan a la par de las luces. Una entrada digna de Queen Of The Stone Age… pese a que el sonido parece que tuvo un tropiezo al inicio.

Abiendo con “If I Had a Tail”, los de Estados Unidos abrieron paso para darle fin a este Vive Latino. Josh Homme lució contento y la gente al frente sacó el fuego que se reservó durante todo el día. Parece que QOTSA hizo lo mismo pues canción tras canción fueron acelerando el paso mientras las cuerdas tomaban más poder así como la batería.

Para el sexto round, una ya bien conocida por todos “No One Knows” partió de la boca de Homme y el público  no dudó en tomar el celular para grabar una de sus grandes del 2002.  Entre luces, a las que había que seguirles velozmente la pista, la gente no paró de gritar y aplaudir. Un galopeo intenso de parte de su baterista se extendió unos minutos para darnos una probadita de su gran potencia, luego Jhon tomó la bandera México y recibió un gran abrazo de su público a través de gritos.

Homme lució contento y la gente al frente sacó el fuego que se reservó durante todo el día. Parece que QOTSA hizo lo mismo pues canción tras canción fueron acelerando el paso mientras las cuerdas tomaban más poder. El concierto fue ese: riffs potentes y una lluvia de golpes a la batería que desbordaba energía.

Canciones como “The Evil Has Landed” y “I Sat By The Ocean” fueron parte del show, uno en el que Homme demostró porqué es él uno de los grandes del rock. ¡Qué voz! Ni con todo el escenario cayéndose a pedazos, hubiéramos notado que perdió el estilo y gracia.

Luego llegó una de sus más sensuales rolas, “I wanna make it, I wanna make it wit chu. Anytime, anywhere…” puso a muchos a bailar… ¿Quién no habrá recurrido a sus más bajas pasiones con esta canción? “Muchachas canten esto”, dijo Homme, de quien se notó que quería lograr congeniar con su público mexicano en cada uno de sus intentos por hablar español.

Jhon creó un ambiente cargado de poder. “Little sister, can’t you find another way? No more living life behind a shadow” retumbó en las bocinas mientras que la piel de todos los que nos encontrábamos en el escenario principal del Vive Latino, se erizaba.

“Todos griten” nos pidió Homme, e inmediatamente hicimos caso mientras Jon Theoder nos demostraba porque es considerado como uno de los mejores bateristas del mundo. Fue justo gracias a él que el cerebro de todos terminó hecho trizas pero con  ganas de más de ese hipnótico poder.

Para cerrar la noche, la agrupación eligió bien. “Go With the Flow” volvió a arrebatar coros de entre la gente. Cada golpe retumbó hasta las gradas donde pese a no estar cerca, el ánimo se lograba percibir entre aquellos que, gritándole a Homme, esperaban ser escuchados.Para el broche de oro “Song For The Dead” fue su despedida de nuestro país, pero un recordatorio de porqué QOTSA ha llegado tan lejos y del porqué son considerados leyendas.

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