Titanes del Pacífico: una adaptación a la ciencia ficción y el desapego a lo que creó Guillermo del Toro

Por: Miguel Lozano

Cinco años después del estreno de Titanes del Pacífico, la cinta escrita y dirigida por Guillermo del Toro, llega la secuela de la misma, Titanes del Pacífico: La Insurrección, la cuál en un principio iba a ser dirigida por Del Toro pero en su momento tuvo que dejar a un lado por un proyecto que él mismo llamó “más personal”. Hoy sabemos que ese proyecto terminaría siendo The Shape of Water la cuál se llevó cuatro estatuillas en la pasada entrega de los Premios Oscar, dos de ellos para Guillermo.

Dicho esto, quiero decir que Titanes del Pacífico: La Insurrección mantiene la esencia de la primera entrega, sobretodo en lo visual. Además el director Steven S. DeKnight tuvo que hacer malabares para dirigir y coescribir una historia que retomara donde nos quedamos, así que la introducción de nuevos personajes era de esperarse, ya que algunos de los actores ya conocidos no podían regresar por razones obvias.

El papel principal en esta entrega es de Jake Pentecost, quien es hijo del fallecido General Stacker Pentecost (Idris Elba) el cuál es interpretado por John Boyega (el mismísimo Finn de las últimas dos entregas de Star Wars). El joven Pentecost a diferencia de su padre, no es un héroe de guerra, es más, de alguna manera vive a la sombra de la leyenda que fue su padre en la guerra entre la Tierra y los Kaijus. Una guerra que aunque parece llegó a su fin, mantiene al mundo entero en alerta en la eventualidad de otro ataque similar.

En este nuevo mundo de postguerra, existen nuevos Jaegers y nuevos pilotos, hay ciudades que nunca se recuperaron de los daños y zonas que se convirtieron en depósitos de chatarra, donde Jake hace su vida robando y vendiendo tecnólogía de Jaegers abandonados en un mercado negro que le permite vivir una vida sin preocupaciones y llena de diversión.

Sin arruinarles la película, los Kaijus regresan con más fuerza y toman por sorpresa a todos en la Tierra, por lo que con pocos Jaegers y pocos pilotos, muchos de ellos jóvenes en formación y entre los que destaca la joven Amara Namani interpretada por la debutante Cailee Spaeny, de quién escucharemos mucho próximamente, ya que solo en este año estrenará cuatro proyectos más.

Aquí viene la parte interesante, aunque sé que somos muchos los fans de la primera entrega de Titanes del Pacífico en mi opinión era una de las películas menos personales de Guillermo Del Toro y la historia tenía algunos huecos que dejamos ir por lo impresionante de las imágenes en pantalla. Es aquí donde aplaudo mucho a Steven S. DeKnight (quién también debuta como director de películas), ya que logra en Titanes del Pacífico: La Insurrección una historia más completa y coherente, inclusive más emocionante al abordar temas más actuales como la inteligencia artificial y los vehículos no tripulados, cosas que poco a poco serán parte de nuestra realidad.

Algo de lo que estoy seguro, es que visualmente esta cinta recibirá muchas comparaciones con Transformers en vez de la primera entrega de Titanes del Pacífico y creo que esto se debe a que Guillermo Del Toro cuidó mucho su respeto por las emblemáticas batallas del tokusatsu japonés y esas peleas entre mecha (robots antropomorfos tripulados por humanos), kaijus (monstruos de grandes dimensiones) y kaijin (kaijus más poderosos, siempre los supervillanos) que tanto ama el cineasta mexicano. En Titanes del Pacífico: La Insurrección, DeKnight hace estás batallas más cinemáticas y adaptadas al cine de ciencia ficción actual, por lo que podrían parecerse a cintas como las antes mencionadas de Michael Bay.

Sobre los demás personajes regresa la Mako Mori, hija adoptiva de Pentecost, quien ahora ocupa un cargo muy importante en las fuerzas armadas. Un nuevo personaje es el de Scott Eastwood (sí, hijo o casi clon de Clint) como Nate Lambert, la antítesisesis de Jake Pentecost (Boyega) y quien le da balance a este personaje. Si recuerdan la primera película de la serie, reconocerán rápidamente a los doctores Geiszler y Gottlieb, Charlie Day y Burn Gorman respectivamente, quienes en esta nueva cinta salen de sus laboratorios para tener roles más importantes.

Desde mi perspectiva a la película le sobran unos 20 minutos pero no por ello es lenta o aburrida, no se vuelve tediosa pero hay un par de escenas que si te harán preguntarte “¿Neta?”. Sin embargo no te dejarán un mal sabor de boca. Sí eres fan de los Jaegers, los Kaijus y la ciencia ficción, disfrutarás la película y desquitarás el boleto.

Titanes del Pacífico: La Insurrección ya se encuentra en los cines y para que te des una idea de qué va, acá te dejamos la entrevista que tuvimos con sus protagonistas:

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