Entran a Estados Unidos los primeros ocho de la Caravana Migrante

Este martes, primero de mayo, las autoridades fronterizas de Estados Unidos le dieron buenas noticias a algunos de los miembros de la Caravana de Migrantes. A primeras horas del día, un pequeño grupo de ocho mujeres y niños pudo entrar al país de las barras y las estrellas ante su petición de asilo.

La caravana, que en algún momento superó los mil miembros –ahora es mucho más pequeña—, llevaba dos días estacionada en la frontera más cruzada del mundo, después de recorrer más de 3 mil kilómetros desde Centroamérica.

Ahí, dormían al aire libre y en el cemento del paso fronterizo San Ysidro, pero los festejos fueron notorios cuando pudieron pasar los primeros.

Sin embargo, no todo es felicidad. De acuerdo a Reuters, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que presentó cargos penales contra 11 de los migrantes de la Caravana. Esto, porque los acusa de cruzar ilegalmente la frontera en una zona cercana a San Ysidro.

Aunque Donald Trump está abiertamente en contra de que estos migrantes lleguen a Estados Unidos, las leyes internacionales obligan que al menos algunas de las solicitudes de asilo sean aceptadas.

Por el momento, la Caravana Migrante sigue estacionada en la zona, porque no se sabe cuándo van a dejar que los miembros presenten sus solicitudes. El paso fronterizo tiene un trafiquero y las autoridades de migración dijeron que tendrán que esperar un rato en México para que sus solicitudes sean atendidas.

Los migrantes han dicho que están huyendo de violencia, amenazas de muerte, extorsiones, violaciones y la constante presencia de pandillas, por eso, están dispuestos a esperar a ser atendidos.

Ángel Cáceres, un migrante hondureño entrevistado por Reuters dijo que se quedarán “tanto tiempo como sea necesario, hasta que la última persona esté dentro”.

Según las estadísticas, la mayoría de las peticiones de asilo or parte de centroamericanos son negadas y terminan con las personas deportadas. Sin embargo, la Caravana seguirá ahí; mínimo “hasta que les den la oportunidad de contarle su historia a los agentes y los dejen convencerlos de lo peligroso que es volver a casa”.

*Foto de portada: Reuters