Por acusaciones de tortura, la candidata de Trump para dirigir la CIA planea retirarse

A Donald Trump le encanta andar cambiando su gabinete, medio staff le ha renunciado y la corredera alcanzó hasta sus abogados personales. A mediados de marzo, el presidente de Estados Unidos anunció la salida de su secretario de Estado, Rex Tillerson. De ahí, jaló para ocupar ese puesto a Mike Pompeo, exdirector de la CIA; y en su lugar, nombró a  Gina Haspel para encabezar la Agencia Central de Inteligencia.

Hasta ahí, todo iba muy bien para Trump, pero el presidente se topó con un serio problema que le está tumbando la nominación: Gina Haspel está relacionada con operaciones de tortura que organizaba el gobierno gabacho durante sus intervenciones militares en Tailandia.

Según Washington Post, Gina Haspel anunció que iba a retirarse de la nominación de Trump para ser la nueva directora de la CIA porque no cree que vaya a ser confirmada por el Senado.

El puesto al que aspira Haspel, que ha trabajado en la agencia 33 años, necesita que sea aprobado por la Cámara Alta de Estados Unidos. Actualmente, el partido republicano tiene una leve mayoría; sin embargo, si pierde el apoyo de unos cuantos, su candidatura se va a caer y va a salir bastante embarrada en la corte de la opinión pública. Eso sí, Haspel mantiene toda la confianza del presidente, que salió este lunes a defenderla:

Trump dice que Gina Haspel es “muy respetada” y que las críticas contra ella son nada más una venganza partidista. Es más, tuvo el coraje de asegurar que su única culpa es “haber tenido mano dura contra el terrorismo”. Entonces, para Donald Trump, ¿qué significa tener “mano dura”?

Según los reportes, Gina Haspel estaba a cargo de una prisión secreta en Tailandia. Esta cárcel, supuestamente era tan brutal que alguna vez torturaron tanto a un sospechoso “que parecía que había muerto”.  Entre las prácticas recurrentes de la prisión de la señora Haspel, estaba meter a la gente en ataúdes, no dejarlos dormir, golpearlos y repartir tehuacanazos a diestra y siniestra.

Aunque la cosa no se queda ahí: La CIA tomaba videos de las torturas. Los reportes, dicen que había 92 cintas distintas de las actividades de la operación gringa en el continente asiático. Sin embargo, Haspel, que para ese momento trabajaba para “evitar la tortura en la CIA”, ordenó que las grabaciones fueran destruidas.

—Convenientemente, a Trump se le olvidó mencionar eso en su tweet.—

Si Gina Haspel decide mantenerse firme con su candidatura, enfrentará la audiencia con el Senado este próximo miércoles. Entonces, tendrá unos días para prepararse y ver cómo hacerle para enfrentar las críticas que le van a caer. Si al final decide que sí se va a retirar, se abrirá una vacante bastante codiciada: director de la CIA.

*Foto de portada: Reuters

Comentarios