Exigen justicia para Genaro Ruiz, joven de Sonora que fue detenido y “se suicidó” en su celda

¿Qué?, ¿un posible abuso por parte de policías y encubrimiento de las autoridades?… ¿cuándo se ha visto eso en nuestro país?

El pasado miércoles 2 de mayo, Genaro Ruiz y un amigo fueron detenidos por elementos de la policía municipal de Sonora sin motivo aparente. Mientras se realizaba la detención, Ruiz trató de grabar el acto.. Tres horas después de haber sido aprehendido y bajo la custodia de las autoridades, Genaro se suicidó con una cobija que había al interior de su celda. Al menos eso fue lo que le dijeron al amigo del joven.

De acuerdo con El Universal, a las seis de la mañana el acompañante de Ruiz fue informado del suicidio de su amigo. Sin embargo, fue hasta cuatro horas después que los familiares del joven recibieron el aviso. La identificación del cuerpo corrió por cuenta de la cuñada de éste. “Lo miré todo golpeado y ahí en la plancha les reclamé ¿qué no estaba ahorcado?, no se le ve marca, le faltó cuerpo para que lo dejaran de golpear”, cuenta la mujer.

Debido al estado en que fue entregado el cuerpo de Genaro, sus familiares grabaron un video para mostrar los golpes que recibió. Y, pese a que el departamento de policía cubrió los costos del funeral y sepelio del joven (quién sabe por qué… ¿algo de culpa?), llevaron a cabo una protesta en las afueras del palacio municipal de Navojoa, en exigencia de que se aclaren las condiciones en que murió Genaro. Por supuesto, también para deslindar responsabilidades y proceder, si es el caso.

Al no haber respuesta, ayer se realizó una movilización en las calles de Navojoa, en la que cientos de ciudadanos se plantaron en la Comisaría de Seguridad Pública local. En esta protesta se dieron a conocer más detalles de lo ocurrido en la madrugada del pasado miércoles. Según medios locales, Ruiz había ingerido alcohol e iba a bordo de un automóvil. Sin embargo, viajaba en el asiento del copiloto.

Hasta el momento las autoridades sólo han informado que los tres policías involucrados en el “suicidio” fueron suspendidos. De tratarse de un caso de brutalidad policíaca, no sería el primero. En octubre de 2017, uniformados abatieron a tiroa a un joven que padecía de sus facultades mentales. ¿Por qué? Pues porque en un ataque de alucinaciones rompió el cristal de un vehículo y, bueno, ya que traía un cuchillo en mano, procedieron a disparar en su contra. Esto pese a que la hermana del sujeto gritaba que éste estaba enfermo y que ella era capaz de controlarlo.

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