¿Y el Edomex, apá?

Por Adrián Montemayor

La frontera entre la CDMX y el Edomex no es más que una línea imaginaria. Sin embargo, la zona metropolitana de la ciudad se gobierna como si se tratara de entidades separadas, como si hubiera alguna barrera natural entre las dos. Pero no la hay: somos una sola ciudad. Desde Topilejo hasta Ojo de Agua, desde Ixtapaluca hasta La Marquesa, la metrópoli es una. Es claro, entonces: necesitamos que una nueva visión metropolitana entre en la agenda electoral. Necesitamos que las candidatas a la Jefatura de Gobierno sienten las bases de una nueva relación con el estado vecino .

Todos los que habitamos, transitamos o visitamos la zona metropolitana conocemos los problemas que las dos entidades compartimos: movilidad, la mala calidad de aire, el desabasto de agua, la irregularidad de la urbanización y la degradación de la seguridad en el espacio público. Son problemas con orígenes y soluciones semejantes y, sin embargo, se atienden individualmente. El problema tiene nombre: falta de voluntad política. El gobierno federal, el Edomex, la Jefatura de Gobierno, los municipios y ayuntamientos locales simplemente no quieren o pueden trabajar en conjunto.

Quizá la problemática donde más se visibiliza la falta de respuesta coordinada es en el tema de la movilidad. Es el año 2018 y aún no tenemos un sistema de transporte verdaderamente metropolitano. Además, la desigualdad entre ambos sistemas es abismal. El sistema de transporte público de la CDMX es relativamente completo y cercano en comparación al mexiquense, donde se puede observar una ausencia de acción para mejorar la calidad de vida de quienes usan el transporte público y donde ha prevalecido el enfoque de inversión en vía pública para uso de transporte privado. Recomiendo leer el artículo de  Salvador Medina de ITDP sobre los problemas del transporte mexiquense. Él argumenta que hay tres razones principales para su mediocridad: (1) la falta de inversión y subsidios para mejorar la calidad de los servicios ya en operación; (2) la falta de regulación (los grupos de transportistas son vistos como grupo clientelar); (3) el traslado de costos políticos a la CDMX (el Edomex se lava las manos y pone la responsabilidad sobre el gobierno vecino).  

paradero Cuatro Caminos entre la Ciudad de México y el Estado de México

El problema es claro: el transporte público en el Edomex es negocio y cada tres años es fuente de votos para la estructura clientelar del PRI. Las inversiones que se realizan no salen de ocurrencias mal planeadas y aún peor ejecutadas, como las rutas de Mexibús y el Mexicable, que hasta hace poco lograron integrar el sistema de pago en una sola tarjeta. Lo lógico sería tener una sola autoridad metropolitana que regule el transporte público. Está el ejemplo de los sistemas integrados de Nueva York y Nueva Jersey de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, por sus siglas en inglés) y la Port Authority, que juntas regulan los aeropuertos, carreteras, metros, trenes, túneles y demás medios de transporte urbanos.

Los mecanismos de gobernanza y cooperación metropolitana existen pero operan bajo letra muerta. Tenemos a la Comisión Ejecutiva de Coordinación Metropolitana, el Consejo Para el Desarrollo Metropolitano, la Comisión Metropolitana de Seguridad Pública y Procuración de Justicia, y la Comisión Metropolitana de Transporte y Vialidad, entre otras. Sin embargo, ninguna de éstas opera con normalidad ni se les conocen funciones que se implementen en la actualidad.

Las plataformas electorales de las candidatas a la Jefatura de Gobierno y el programa de desarrollo del Estado de México son muy genéricos en sus propuestas de promover la coordinación con las entidades federativas y municipios de la zona metropolitana. Sheinbaum pide instaurar mecanismos de cooperación, especialmente en el tema de agua; Mikel sólo habla de un cuerpo policial metropolitano para el transporte; Alejandra —además de proponer las funciones que ya le corresponden en la Constitución— menciona la necesidad de un Parlamento Metropolitano. Purificación Carpinteyro plantea aspirar a la gobernanza metropolitana, sin mencionar los cómos. Los demás no proponen algo específico.

No podemos seguir operando bajo el supuesto que las entidades pueden resolver los problemas metropolitanos en sus jurisdicciones. La nueva Constitución prevé mayor cooperación metropolitana; es momento de hacerla realidad. Necesitamos acercamientos entre las candidatas a la Jefatura de Gobierno, el gobernador Alfredo del Mazo  y demás alcaldes y presidentes municipales. Nos toca a nosotros exigir que nuestros gobiernos hagan lo necesario para mejorar la calidad de vida en nuestra ciudad. Nos urge una verdadera gobernanza metropolitana.

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Adrián Montemayor es miembro de Wikipolítica CDMX, una organización política sin filiaciones partidistas.

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