Asesinato de presunto homicida de exgobernador de Colima fue un simple “pleito”, aseguran autoridades

Gente malpensada que cree que, por el hecho de que el presunto homicida de un exgobernador fue asesinado a menos de tres días de haber caído bajo el resguardo de las autoridades… ya, nomás por eso se trató de un “silenciamiento”…

Y para callar a esos infundados señalamientos, tuvo que salir el secretario general del Gobierno jalisciense, Roberto López, quien aseguró que está completamente descartado que el asesinato de Gerardo Mendoza Chávez, El Gera, haya sido para evitar que soltara la sopa. Pfffffff, dejen de ver series chavos, no fue más que “un pleito entre particulares” que terminó de mala manera.

Por si seguían ayer por la mañana llorando la eliminación del Ame y no se enteraron, les informamos que el presunto homicida del exmandatario colimense, Jesús Silverio Cavazos, fue muerto a golpes… ahí, en las narizotas de los guardias del reclusorio preventivo de Puente Grande. Según las muy escuetas primeras informaciones del caso, el responsable de darle chicharrón a El Gera (como era conocido el presunto homicida del exgober) fue un simple reo identificado como “Juan Pablo”. Los primeros reportes indicaron que éste golpeó a Mendoza Chávez con un tronco hasta quitarle la vida. Ya después el cuerpo sin vida fue hallado en las cercanías de la cocina del penal.

Las autoridades tardaron siete añotes en dar con El Gera, a quien además de la autoría intelectual del asesinato de Jesús Silverio Cavazos se le acusaba de traficar drogas sintéticas, marihuana y cocaína hacia Estados Unidos. La aprehensión fue presumida tanto por el comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales, como por el encargado de la PGR, Alberto Elías Beltrán… y tanto para que, en menos de tres días, un chavo de 28 años se lo echara.

De acuerdo con Proceso, la agresión fue atestiguada por el reo Javier Eduardo, La Chica. Fue éste quien sometió a “Juan Pablo” en lo que llegaban los custodios… pero ¡chin!, llegaron al lugar demasiado tarde: ya El Gera había recibido unos contundentes golpes con un tronco. El cuerpo del occiso fue recogido por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, para determinar las causas de su muerte.

El secretario general de Gobierno aclaró que no se envió a El Gera al Reclusorio Metropolitano, porque así iba a estar más difícil silenciarlo… digo, porque el oficio que envió la Procuraduría General de la República (PGR) era muy específico: Mendoza debía ser mandado al (Reclusorio) Preventivo de Guadalajara.