Obama-Era: El Senado de Estados Unidos votó a favor de la Net Neutrality

¿Cómo controlas un monstruo?, ¿cómo establecer una autoridad en un lugar donde las reglas nunca han existido?, ¿cómo identificar a quien no tiene nombre ni rostro? El Internet, sin duda, es una de las invenciones más importantes de la era moderna que ha traído a la sociedad –sólo la que tiene acceso a este– una gran cantidad de ventajas en cuanto a comunicación y acceso a la información.

Sin embargo, y como todo lo que esté relacionado con la naturaleza del hombre, también presenta un lado negativo que va más allá de los mitos y realidades de la deep web. Se trata de algo que está a simple vista y pocas veces hemos considerado: ¿todos somos iguales dentro de la red?

Ayer, el Senado de Estados Unidos de América emitió su voto a favor de que la llamada “net neutrality” se mantenga. Con 52 votos a favor y 47 en contra, los senadores revocaron una orden federal que restituye la libertad del uso de internet y excluye las regulaciones de la net neutrality. Sin duda, fue una pequeña victoria para la libertad de expresión y el acceso a la información; sin embargo, queda un camino enorme por recorrer, sobre todo considerando que la siguiente parada de esta enorme decisión debe llegar a la Casa Blanca. 

Senador demócrata haciendo una petición para forzar el voto en cuanto a la Net Neutrality.

En febrero de 2015, el presidente Obama aprobó la Net Neutrality, un plan que buscaba mantener el uso de Internet libre y al cual todos pudieran acceder. En un comunicado de la Casa Blanca, la gestión de Obama anunció: “El Internet, más que cualquier otro invento de nuestra era, ha revelado un sinfín de posibilidades. Y aquí hay una enorme razón para considerarlo como parte del crecimiento y la innovación: La mayoría de los proveedores de Internet lo han manejado de forma equitativa. A este principio se le conoce como ‘net neutrality’, y quiere decir que una compañía nueva y emprendedora, debe tener las mismas oportunidades de sobresalir que una corporación ya establecida”.

La net neutrality, en otras palabras, nació a partir de una necesidad de evitar que los proveedores de servicios de internet como AT&T, Comcast y Verizon, interfirieran con el tráfico para favorecer sus propios sitios y aplicaciones. ¿Cómo lo lograrían? Cobrando tarifas a los usuarios por un acceso mucho más efectivo a ciertos contenidos o páginas. Por ejemplo, si una grupo de jóvenes deciden lanzar una aplicación, los proveedores podrían cobrar a los usuarios cierta cantidad para acceder al sitio, lo cual cerraría las posibilidades de un acceso libre a la información específica de esta aplicación. En este caso, los afectados serían los dueños creadores y, por otra parte, los usuarios. ¿Por qué no puedo acceder a esa información?

El 14 de diciembre de 2017, hubo un revés con la libertad y acceso a la información en internet. La Comisión Federal de Comunicaciones, aprobó una estrategia para derogar las protecciones que Obama y la net neutrality habían conseguido. Por esta razón, y a casi seis meses de que naciera la idea de negar el acceso a algunos usuarios, el Senado –con una mayoría republicana– votó a favor de que se mantuviera y se dejara de lado la estrategia de la Comisión.

Como mencionamos, actualmente hay una mayoría de republicanos en el Congreso, sinónimo de que ni siquiera existía la posibilidad de llevar el tema a votación. Sin embargo, la CRA permite a los senadores –en este caso demócratas– forzar una votación a partir de 30 firmas. Los 49 demócratas votaron a favor de que se mantenga junto a tres senadores republicanos, lo que dio como resultado 52 contra 47.

Siguiente parada: la Casa Blanca, donde las cosas se ponen más complicadas. En lugar de 30 firmas, los que apoyan la net neutrality deben conseguir más de la mitad de las firmas de todos aquellos dentro de la Casa. Si todos los demócratas que están dentro firman, les faltarían 22 firmas de republicanos. Si las cosas salen bien y consiguen el apoyo, la política debe ser firmada por… Donald Trump, quien se ha postulado no tan a favor de la net neutrality.

Los estadounidenses deben esperar al 11 de junio para que Trump y su gestión tomen una decisión que va mucho más allá de partidos e ideologías de derecha o izquierda. Se trata de votar a favor de la libertad de expresión y el acceso libre a la información en un mundo donde hace falta.

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