Con posibilidad de arancel para importaciones, Trump advierte “grandes noticias para trabajadores automotrices de EU”

Para aplicar la misma que con los aluminios y aceros y, así, exentar del nuevo impuesto a los cuates que se porten bien con él (cof, renegociación del Tratado de Libre Comercio, cof), el presidente Donald Trump solicitó al Departamento de Comercio analizar la imposición de nuevos aranceles a los vehículos importados.

Sin confirmarse aún de a cómo será el sablazo, medios locales indican que podría ser del 25%… dependiendo de los resultados de las investigaciones que sobre el sector se realicen con el objetivo de determinar si las importaciones de automóviles (así como de autopartes) afectan la seguridad nacional y a qué nivel. “Le solicité al secretario Ross comenzar un estudio bajo la Sección 232 para determinar su impacto sobre la seguridad nacional estadounidense”, informó el republicano en un mensaje desde la Casa Blanca.

Aunque los responsables apenas tienen una idea de cómo está la situación de autos “chocolate” en su país, todo indica que la propuesta de Trump será positiva, ya que – según el Departamento de Comercio – en los últimos 20 años las ventas de autos importados en Estados Unidos crecieron de 32 a 48%, sumado al hecho de que el empleo en la industria tuvo una reducción del 22% entre 1990 y 2017… casi el mismo periodo en que el Tratado de Libre Comercio ha estado vigente.

EPN y Luis Videgaray
Foto: El Economista

“Pronto habrá grandes noticias para los grandes trabajadores automotrices estadounidenses. Después de muchas décadas de perder sus empleos que fueron a otros países, ¡ya han esperado lo suficiente!”, escribió Trump en Twitter antes de advertir que, en lo relativo a las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio, Estados Unidos serán los que salgan mejor parados: “en el TLCAN ha sido muy difícil tratar con México. Ha sido muy difícil tratar con Canadá (…) pero les diré que al final nosotros ganaremos”.

La jugada de Trump le representaría un “ganar, ganar”: por un lado toma una medida para tener felices a los trabajadores automotrices y, por otro, tiene un elemento nuevo para presionar a México y Canadá en las renegociaciones del TLC. Así como con los aranceles al acero y aluminio, podría exentarlos… pero si se portan bien. Es más, de acuerdo con La Jornada, en la Casa Blanca ya se vislumbra que, de entrar en vigor los gravámenes, la administración de Trump podría negociar de manera individual  con cada país.