De lo sublime a lo ridículo: El golazo de Bale y los errores tontos del portero del Liverpool

La final de la Champions League en Kiev, entre Real Madrid y Liverpool, nos entregó un par de goles que serán recordados para toda la historia.

El portero de los Reds, Loris Karius, fue protagonista del gol más tonto en la historia de las finales y Gareth Bale nos dio el gol más sublime.

Corría el minuto 50 cuando se abrió el marcador tras un error realmente infantil, una cosa para llorar y que pensábamos todos que sólo se veía en las cascaritas. El portero Karius controló un balón se rutina y quiso jugar rápido, así que salió de manos, pero Karim Benzema estiró la pierna e interceptó el balón, que irremediablemente fue a dar al fondo de la portería.

La afición Red hizo el coraje de su vida, pero para fortuna apareció Mané para firmar el empate en una jugada de tiro de esquina en la que aprovechó el recentro para anticiparse a la salida de Keylor Navas y firmar el 1-1.

Gareth Bale, quien tenía solo dos minutos en la cancha, marcó el mejor gol en la historia de la Champions. Marcelo le puso el balón en el área y el galés la remató con una chilena a lo Hugo Sánchez.

A ocho minutos del final, el Real Madrid ya se puede proclamar campeón de la Champions League con el segundo gol de Gareth Bale y el segundo osote de Karius, quien se volvió a tragar el balón.