Elecciones 2018, día 68: Anaya en la Ibero, Meade en la Anáhuac y AMLO con los empresarios

Diario de una elección, elección 2018Pues a ver cómo salen las próximas encuestas, porque “según” hoy a todos los candidatos les fue bien: Anaya se llevó los aplausos en la Ibero, AMLO resolvió asuntitos con los empresarios y Meade dejó satisfechos a los de la Anáhuac. ¿Y El Bronco? Bueno, él nomás se fue a tristear con los independientes de Michoacán, pero también se la pasó chévere.

Sin decir nada que no hubiera dicho antes y poniéndose más rojo que salpullido de jugador de la selección cuando Jorge Ramos lo cuestionó sobre su gandallez con Margarita Zavala, su silencio ante la estrategia de seguridad Felipe Calderón y las muertes de la Guardería ABC, así como su “rebeldía” fake Ricardo Anaya salió bastante bien parado de la Ibero.

Ricardo Anaya en la Ibero elecciones 2018
Foto: @IBERO_mx

Con respuestas bien medidas, Anaya sorteó de la misma forma que ya lo ha hecho en debates y entrevistas a las preguntas de los universitarios. Al ser cuestionado sobre migración, economía, corrupción, seguridad y otros temas, Anaya soltó frases exitosas con las que se llevó el bonito aplauso del público: “al ejército no le corresponde hacer labores de seguridad pública”, “hay que duplicar la Policía Federal“, “el error fue traer a Trump. Ese error lo estamos pagando“, “[no tenemos autoridad] moral mientras México no respete a los migrantes centroamericanos”, “no quiero darle continuidad (al PRI)“ y “[sí], estaría dispuesto a ser juzgado”… y otros grandes hits como “lo que le aprendí a Tony Blair” y el clásico “alaba al moderador”.

Pero bueno, eso fue suficiente para que el panista saliera de la Ibero al grito de “¡presidente, presidente!” Ya a la hora de ir con los empresarios, a Anaya se le acabó la chispa y tras la reunión con el Consejo Mexicano de Negocios (CMB), se limitó señalar que “hubo coincidencias”, encontró aceptación de sus propuestas y, claro, escuchó preocupaciones por aquello del populismo.

Y hablando de… ya que no fue a la Ibero (ni irá), AMLO tuvo que concentrar toda su potencia politiquera en el encuentro con los empresarios del CMB. Y bien, pues parece que tampoco salió tan raspado como muchos esperaban. Al parecer, AMLO se puso en mood “república amorosa” y consiguió limar algunas de las asperezas que lo tenían distanciado de los hombres que manejan el dinero en el país.

 

“Se estableció un compromiso de trabajar juntos en el caso de que el pueblo de México decida que yo sea presidente de la República. Va a haber acuerdos para impulsar el desarrollo, crear empleos, y mejore la situación económica y social del país, se va a poner por delante el interés nacional”, señaló el candidato de Morena. Por su parte, Claudio X. González (sí, aquel que se anda queriendo comer un pollito con AMLO), dio a entender que fue una reunión cotorra, en la que López Obrador dio a conocer su proyecto y ellos (empresarios) hicieron como que le entendían y aceptaban. “Tiene la idea de un plan, ahora vamos a verlo en la instrumentación si el primero de julio gana, todavía vamos a ver qué sucede”.

¿Tons, ya “amigos”? Pues a la salida no hubo “tirito”, sino un abrazo entre empresario y candidato, de esos que harían llorar a El Bronco que, para variarle tantito, hoy no hizo carnita asada, sino una reunión con los aspirantes independientes de Michoacán. Uno de los presentes, la hermana de Felipe Calderón… doña Cocoa, quien en esta ocasión disputará una diputación federal.

¿Y de que hablaron los susodichos? Pues de sus tristezas, cómo no levanta en las encuestas y, claro, se pasaron tips para ligar en Tinder, digo, para hacer campaña en las redes sociales. Los ojos del mundo estarán puestos en el buen Jaime Rodríguez Calderón el próximo jueves, cuando visite la Ibero…

Por último, José Antonio Meade se fue a dar su rol por la Universidad Anáhuac y, así al estilo Anaya, dejó satisfechos a los universitarios al sacar de su repertorio hits como “estas son las elecciones más importantes de la historia”, “no hay partidos buenos y malos, hay gente buena y mala en los partidos”, “ya les fallamos una vez a los “dreamers”, a su regreso no les podemos volver a fallar” y “yo hice mi 7de7”.

 

¿Y con los empresarios? Fue desde ayer y, al salir de la reunión, expresó: “Estoy seguro que todos quieren un México chingón” como yo. Por su parte, el gran Kaio-sama de los empresarios (o sea, Claudio X. González) señaló que con Meade se discutieron inquietudes que se tienen sobre “cómo construir un futuro más promisorio para el país yendo hacia adelante en el siglo 21, que es muy retador”.