Ya no se puede confiar en nadie: Recolectan votos para el PRI, les pagan por ellos y luego los asaltan

Mexico mágico. No es ningún secreto que en tiempos electorales, algunos -o casi todos- los partidos políticos, recurren a milenarios métodos con tal de ganar las elecciones del tipo que sean. Y sí, cuando hablamos de “milenarios”, nos referimos a la compra de votos, esa práctica politica que parece que nunca dejará de existir.

Ya no se puede confiar en nadie: Recolectan votos para el PRI, les pagan por ello, y luego los asaltan

Y es que aunque parezca cosa fácil, eso de andar consiguiendo votos no es tan simple como se ve, pues nunca sabes quien te va a aplicar la de Judas traidor y te va a dar baje con lo que te paguen por los votos que lleves a la coordinación del partido político con el que te encuentras “trabajando”. Y es que justo algo así ocurrió en Nezahualcóyotl, Estado de México, pues líderes del PRI que se dedican al acarreo del voto fueron asaltados por una de las personas que los reclutó, según información de Imagen Televisión.

Resulta que estos reclutadores llevaron a la coordinación del PRI, su paquete de fotocopias de credenciales de elector que habían juntado y por los cuales les pagaron la pequeña cantidad de 10 mil pesos. Sin embargo nunca se imaginaron que Noemí Santiago Sánchez, una de las coordinadoras que les dio la chamba, les iba a poner un 4, pues esta persona le avisó a unos amigos asaltantes que en un micro iban varios reclutadores con sus 10 mil billetotes.

Obvio que los asaltantes quisieron aplicar un “ladrón que roba a ladrón”, y antes de que los reclutadores llegaran a sus respectivas casas, se subieron al camión en el que viajaban y les quitaron todo. Era un plan casi perfecto, al menos hasta que los vecinos de la colonia Benito Júarez de dicho municipio alertaron a las autoridades, quienes lograron detener unas cuadras más adelante a Fredy Valente y Gustavo Chávez, los cómplices de Noemí.

Ya no se puede confiar en nadie: Recolectan votos para el PRI, les pagan por ello, y luego los asaltanLa neta es que ya no sabemos qué delito fue más grave: la compra descarada de votos, el asalto, los que recolectaron las credenciales de elector o la coordinadora gandalla. Sin embargo, esperemos que se castigue alguno de ellos. Ya de a perdis uno, para que se vea que sí existe la justicia o algo parecido.

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