Se acabó la neutralidad de red en EEUU 😱 pero… ¿qué es?

Entró en efecto la derogación de las protecciones de neutralidad de red en Estados Unidos. Lo anterior a pesar de los esfuerzos tanto del Congreso, como de funcionarios estatales, compañías de tecnología y grupos de activistas para mantener las leyes.

Hasta el momento más de 20 estados han presentado demandas para detener la derogación e la neutralidad de la red, entre los que se encuentran Nueva Jersey, Washington, Oregon y California. 

Sin embargo, la Comisión Federal de Comunicaciones -FCC-, misma que es liderada por los republicanos, votó el pasado mes de diciembre para derogar las reglas. 

Hablemos entonces de la neutralidad del Internet

Imaginemos que la red de Internet es como una autopista sin obstáculos que nos permite conectarnos con lo que queremos ver. Ese es básicamente el principio de la neutralidad de la red.

Es decir que podemos acceder a los diferentes sitios y aplicaciones con la misma velocidad de carga para cada una. Con ello se garantiza que ninguna de las empresas proveedoras de internet puede bloquear, agilizar ni retardar ningún canal de interacción en la red. Así lo explica CNN. 

Si no existiera este principio, las proveedoras podrían elegir cuales sitios se cargan más rápido y a cuales bloquear.

Las reglas de neutralidad de la red fueron aprobadas por la Comisión en 2015 y tenían como objetivo mantener el Internet abierto y justo. 

Los pros y los contras

Como en todo plan polémico, existe el lado a favor y el lado en contra.

Hablando de quienes están a favor de la derogación, argumentaron la necesidad de deshacerse de las reglas de neutralidad ya que eran un “obstáculo” para la inversión y la innovación de banda ancha. 

Por otro lado los defensores de las normas han alertado que si se derogan podría dar demasiado control a los proveedores de internet sobre cómo se entrega el contenido en línea. También se podría ver en dificultades la competencia para la próxima generación de servicios en línea si hablamos de que tendrían que pagar para colocarse en un carril más rápido de Internet.