#AmorEsAmor: la agenda política electoral en pro de los derechos LGBTTTI

Dentro de México conviven muchos Méxicos” y en la diversidad de ideas así como en su respeto, se configura la visibilización de la comunidad LGBTTTI (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual) así como la lucha por sus derechos humanos.

En un país tan complejo como el nuestro, la agenda política y cultural de esta comunidad ha avanzado hasta conseguir la legislación local del matrimonio igualitario en CDMX,  Quintana Roo, Chihuahua, Coahuila, Nayarit, Sonora, Jalisco, Campeche, Michoacán, Morelos y Colima.

Y la eliminación de la prohibición del matrimonio gay, dictaminado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN): Puebla, Chiapas, Jalisco y Colima.

Además, la agenda se ha logrado colocar también a nivel nacional con la iniciativa que Enrique Peña Nieto envió al Congreso, en 2016, sobre el “matrimonio sin discriminación“.

Sin embargo, pese a estos avances, la iniciativa ha permanecido congelada —a la espera de ser discutida por las Cámaras— y entre los mexicanos y mexicanas aún se percibe la discriminación por las preferencias y orientaciones sexuales.

Ante este panorama, ¿qué es lo que falta para continuar avanzando por los derechos humanos y civiles de la comunidad LGBTTTI?. Para conocer más del tema, platicamos con Ángel Conto, periodista e integrante de la Coalición Mexicana LGBTTTI.

Marcha LGBTTTI México
Marcha LGBTTTI México. Foto: web.

Una agenda política

En contexto de las elecciones y a propósito de los 40 años del movimiento, surgió la agenda política-electoral de la Coalición Mexicana LGBTTTI, de la que Ángel Conto nos explicó de qué va y qué persigue.

El movimiento mexicano es un movimiento fuerte” y desde distintas trincheras se ha formado una red de redes en todos los estados del país, explicó Conto al hablar del trabajo de más de cien activistas, que se reunieron en enero de este año para poner en la mesa la agenda LGBTTTI en las campañas de los candidatos.

Son siete los ejes a considerar en esta agenda:

  • Justicia con igualdad y erradicación de la violencia.
  • Salud integral y sin discriminación.
  • Educación para la inclusión y no discriminación.
  • Derechos laborales e inclusión económica.
  • Cultura incluyente y medios de comunicación.
  • Participación política LGBTTTI.
  • Fortalecimiento del estado laico.

Para abrir el marco jurídico en la protección a la comunidad, la actividad en pro de los derechos civiles y humanos se ha movido desde la política, al interior de los partidos políticos, los medios de comunicación y la acción civil.

“Es un tema que se niega a regresar a ese clóset”

Y es que las elecciones son tan sólo la plataforma de los años de trabajo de los activistas LGBTTTI, que ante el surgimiento y la conformación de grupos como Provida, no dan #NiUnPasoAtrás en la apertura y la visibilización de la diversidad sexual.

Agenda política electoral LGBTTTI
Foto: Reuters.

De acuerdo con Ángel Conto, el trabajo se ha llevado a cabo en todos los estados en pro “no sólo del reconocimiento del matrimonio igualitario e identidad de género“.

El objetivo de la Coalición es que se revisen los protocolos de atención para evitar la discriminación o los delitos en contra de este grupo, por ejemplo, los que han sufrido algunas mujeres trans —lo que ahora se define como transfeminicidio—.

Y sí, aunque en las elecciones los candidatos hacen decenas de promesas, pocos se refieren a este tema que suele ser un tabú. Pero de nueva cuenta, los activistas han trabajado para que exista un acercamiento entre los partidos políticos y la comunidad.

¿Qué bases han tocado?

En Jalisco se ha logrado reunirse con todos los candidatos a la gubernatura, en Querétaro, Yucatán o Veracruz, desde su particularidad trabajan en el tema“, de acuerdo con Ángel, la Coalición ha estado trabajando en casi todos los estados de la República para impulsar el reconocimiento y el ejercicio de los derechos LGBTTTI, lograr el acceso a los servicios públicos de calidad y fortalecer los programas de apoyos culturales para la comunidad.

Además, la laicidad resulta un punto relevante para el despegue de la promoción de los derechos y qué mejor que hacerlo en la época electoral, símbolo del diálogo de nuestros futuros representantes en el gobierno y la sociedad.

En la experiencia de Ángel, el acercamiento con los políticos ha sido positivo “ya nos reciben, ya nos escuchan, ahora lo que necesitamos es pasar a la acción“.

Pero, el acercamiento con los presidenciales no ha sido directo.

Ya sabes quién recibió de “mano propia la agenda, en un evento en el que coincidió con un compañero activista“. El proyecto de Morena es el único que ha difundido un discurso sobre la comunidad LGBTTTI —a pesar de su alianza con uno de los grupos más conservadores del país, el Partido Encuentro Social (PES)-.

Morena cuenta con una Secretaría de Diversidad Sexual, ya sabes quién ha sido el único de los presidenciales que ha armado un spot mencionando la diversidad sexual y Claudia Sheinbaum, en CDMX, ha propuesto la creación de una Clínica Especializada para las personas Trans.

Eso, al menos es un paso adelante de los otros partidos. Por ejemplo, aunque José Antonio Meade, de la coalición Todos por México, ha dicho que respeta la Constitución y “menciona la inclusión en su plan de gobierno, en los hechos” es otra cosa, analizó Ángel Conto.

Y para muestra está el momento en que Meade, en diciembre del año pasado, se negó a tomarse una foto con un grupo LGBTTTI priista y la bandera del arcoiris: No es para tanto” contestó ante la petición.

Ricardo Anaya, de México al Frente, declaró en la Ibero que está a favor del matrimonio igualitario. Sin embargo, las propuestas brillan por su ausencia y en día recientes mantuvo un encuentro con el Frente Nacional Por la Familia —que al igual que Morena con el PES, supone un acercamiento incierto para los derechos de la comunidad LGBTTTI—.

Y, ¿el Bronco? Entre comentarios homofóbicos, transfóbicos y absurdos ha dicho que “la gente se case con quien quiera“, pero se trata de una frase lanzada al aire, sin ninguna definición política sobre el tema de la diversidad sexual y los derechos humanos y civiles.

En CDMX, la coalición ha tenido una respuesta distinta pues tanto Claudia Sheinbaum, como Alejandra Barrales, de Por la CDMX al Frente, Marco Rascón, del Partido Humanista, y hasta Purificación Carpinteyro, del Partido Nueva Alianza, han recibido la agenda política y han firmado los acuerdos.

Sin embargo, la complejidad del tema no disminuye, explicó el activista. Hasta el momento no hay un programa específico, por parte de ninguno de los presidenciables, que desglose cómo promoverá la defensa de los derechos civiles y humanos LGBTTTI —entonces, para quien gane la Presidencia, hay chamba mucha por hacer—.

Un mejor panorama

Lo más importante, para configurar los cambios, hay que esperar a que pase el 1 de julio y ver de qué manera se alinean las coaliciones, si se da la “reunificación de la derecha y la reunificación de la izquierda“.

Gane quien gane tenemos que seguir adelante“, es la frase de uno de los activistas de la Coalición. Un comentario, una idea que resulta ser positiva en contexto de un México permeado por la violencia y que aún continúa rezagado en la defensa de los derechos civiles y humanos de la comunidad LGBTTTI.

Tras 40 años de movimiento queda bastante por trabajar y defender, en este México en el que conviven muchos Méxicos, pero al final son los mexicanos y mexicanas los que comparten la idea de progreso —cultural, político, económico, en toda su diversidad—.

*Foto de portada: Reuters.

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