Sacerdote cacheteó a bebé en pleno bautizo y el internet se le fue encima 😱

Afortunadamente cuando a muchos de nosotros nos bautizaron, teníamos entre uno o tres años de edad, por lo que es casi imposible que recordemos ese aterrador momento de cuando casi nos ahogaban en la llamada “agua bendita”. Pero de eso a que el sacerdote que te está bautizando te agarre a cachetadas, mejor que nos metan en agua fría.

Probablemente eso es lo que escogería este bebé francés que, por no dejar de llorar en su ceremonia de bautizo, recibió una cachetada por parte del padrecito que estaba dando la misa. Así lo muestra un video que se subió a YouTube, en el cual se ve cómo la mamá del niño en cuestión lo sostiene mientras el sacerdote intenta calmarlo. Sin embargo, parece que sus métodos no tienen ningún efecto y al ver que el pequeño nada más no se calla, el sacerdote llega a su límite y le propina una cachetada ante la cara de “what?” de sus papás.

El clip se hizo viral y causó la indignación de más de un usuario en la web, lo que provocó que la identidad del padre fuera revelada. Se trata de Jacques Lacroix, de 89 años de edad, quien en una entrevista para una estación de radio francesa llamada France Info, dijo que su cachetada no fue eso, y que sólo buscaba tranquilizar al bebé: “Fue algo entre una caricia y una bofetada, esperaba calmarlo, no sabía qué hacer. El niño estaba gritando mucho, intenté abrazarlo. Solo quería que se calmara”.

Pues tal parece que su raro método para calmar niños no funcionó, pero dice que ya le pidió perdón a los papás del niño, quienes aceptaron sus disculpas: “Me disculpé por mi torpeza hacia la familia. Estoy terminando mi ministerio ahora, fue mi último bautismo, hay un fin para todo “.

Jean-Yves, el obispo de Lacroix, dijo que ya había “tomado medidas para que el sacerdote fuera suspendido de todas las celebraciones de bautismo y matrimonio”, y a pesar de no justificar lo que hizo, sí mencionó que su avanzada edad y el cansancio fueron algunos de los factores que llevaron al sacerdote a perder los estribos. Ahora el padre Jacques solo podrá celebrar misas si se estás son autorizadas antes, aunque después de esto, probablemente ningún padre quiera que él bautice a su hijo.