La niña que aparece llorando en la histórica foto no fue separada de su madre

El pasado 12 de junio, el fotógrafo de Getty, John Moore, logró capturar una imagen que se convirtió en el símbolo de la política de separación de familias implementada por la administración Trump en la frontera sur de Estados Unidos.

Se trata de una niña latina llorando. Los policías fronterizos pidieron revisar a la madre de la niña, identificada como Sandra Sánchez, quien la tuvo que colocar en el suelo. Su incapacidad para entender lo que sucedía y el miedo que sintió la niña provocaron que comenzara a llorar.

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Niña llorando en la frontera / Getty Images

La fotografía fue vista en todo el mundo y se convirtió en la mejor descripción de la crueldad con la que estaban tratando a los inmigrantes. Incluso la revista Time utilizó el símbolo de la menor frente al presidente Trump: “Welcome to America” en la portada.

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Este viernes, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, publicó mediante su cuenta de Twitter que era “vergonzoso que los demócratas y los medios explotaran la fotografía para impulsar su agenda“. Afirmó que la niña no estaba siendo separada de su madre.

El fotógrafo John Moore afirmó que en ningún momento aseguró que la niña y su madre habían sido definitivamente separadas, pero en el momento en que tomó la foto era una posibilidad muy real, incluso para niños tan pequeños como ella. 

“Creo que he sido muy claro desde el principio en que la madre y la hija fueron llevadas en la camioneta juntas, pero que no sabíamos qué pasaría con ellas “,  explicó.

Además informó que supo hasta después, por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos -ICE-, que no habían sido separadas y que se encontraban en uno de los tres centros de detención familiares en Texas, en el South Texas Family Residential Center. Por razones de seguridad la agencia no le proporcionó información sobre la niña.

Ante esto, la revista Time decidió corregir la historia dentro del artículo que acompañó la foto de portada, pero su principal editor, Edward Felsenthal, defendió la foto publicada en portada. Así lo refiere The Washington Post. 

Pero, ¿esta información cambia algo?

Sí y no. En el primer caso, saber que esa niña no fue separada de su madre es hasta cierto punto… ¿tranquilizante?

Sin embargo, miles de niños sí fueron arrebatados de sus padres para ser enjaulados con nada más que una bolsa de dormir térmica militar y el miedo de no volver a ver a sus padres o familiares.

Moore por su parte dijo que estaba feliz de saber que madre e hija todavía estaban juntas.

“La fotografía que tomé es una imagen directa y honesta”, dijo. “Muestra un momento breve en el tiempo de una niña angustiada, cuya madre está siendo registrada ya que ambos están bajo custodia. Creo que esta imagen ha aumentado la conciencia de la política de cero tolerancia de la administración actual. Habiendo cubierto la inmigración para Getty Images durante 10 años, esta fotografía para mí es parte de una historia mucho más grande “

Y así es. Tanto la fotografía de esa niña como las de miles más dentro de jaulas, así como los crudos audios filtrados del llanto de los menores ayudaron a generar a crear una presión tan fuerte que el presidente Trump tuvo que dar marcha atrás por lo menos a la separación de familias.

Organizaciones, empresarios, organismos internacionales, líderes de otros gobiernos e incluso legisladores de su propio partido -republicanos- calificaron como “inhumano y cruel” el uso de los niños como medida de presión para el cambio de las políticas migratorios o incluso, en el más bajo de los casos, como moneda de cambio para conseguir recursos para el muro.

¿Es necesario utilizar la crueldad contra los inmigrantes, en especial contra menores, para presionar al Congreso a tomar una decisión con respecto a las políticas migratorias? No, punto.