México: Del carnaval al Apocalipsis

Por: Daniel Montes de Oca 
La película es recurrente: México se presenta en la Copa del Mundo envuelto en dudas, pero de forma inesperada pierde la memoria, ofrece grandes partidos ante potencias, ilusiona a un país… Y de un golpe, vuelve a su realidad.
Pasó en el 94, 98, 2002, 2006, 2010 y 2014. Pasa siempre. Pasa por lo menos desde los últimos 30 años. Al Tri le sigue faltando el llamado “veinte para el peso”.
El discurso con el que llegaron varios futbolistas mexicanos a Rusia acerca de pensar en ser Campeones del Mundo, fue refrendado con una tempranera e histórica victoria frente a Alemania, y para no dejar lugar a dudas, también le pasaron por encima a una siempre incómoda Corea.
De forma inverosímil, pese a sumar seis unidades en dos encuentros, México no tenía amarrado su boleto a Octavos de Final, por lo que el choque con Suecia resultaba decisivo para, primero, amarrar el liderato del grupo y evitar a Brasil, y segundo, no depender de combinaciones para avanzar.
Pero la costumbre indica que los días que la Selección Nacional puede trascender, el panorama se nubla y todo el carnaval que se vivía, se convierte en Apocalipsis.
Héctor Moreno
Foto: Getty Images
En esta ocasión fue Suecia el ‘ubicatex’ del conjunto Azteca. Sin grandes individualidades ni mucho menos un juego espectacular, la selección europea tenía perfectamente estudiado al Tricolor; entonces, nulificó su salida por las bandas, ensució la creación de Herrera y Guardado, y le hizo daño por donde históricamente más le duele a los nuestros: por arriba.
Los últimos 20 minutos en la Arena de Ekaterimburgo perdieron interés, pues el Tri dependía de que Alemania no le ganara a Corea para no quedar fuera del Mundial. Y Corea lo hizo en la agonía de la batalla, se convirtió en aliado nacional y no cesaron los agradecimientos por ello.
El balance de México en la fase de grupos parece simple: dos juegos muy buenos y uno muy malo; sin embargo, lo más delicado radica en que este equipo llamado a “cambiar la historia” demostró que, como otros representativos nacionales, es capaz de ir de lo inverosímil a lo ridículo.

Es verdad, la prueba de fuego son de nueva cuenta los Octavos de Final en donde la incógnita será descubrir si jugará el Tri que hizo historia venciendo a Alemania, o el que fue incapaz de descifrar a una ordenada pero limitada Suecia.
En este acelerado mundo en donde el hoy se devora de un bocado al ayer, un equipo es tan bueno o tan malo como su último resultado, aunque en el caso de México, ni “gran favorito” por vencer a Alemania, ni “un desastre” por el tropiezo con Suecia.
La llamada “mejor generación de la historia” ya tiene agendada la cita más importante de cada cuatro años y es nada menos que con Brasil… El lunes se sabrá si todo quedó en “imaginar  cosas chingonas”, o si fueron capaces de llevarlas al terreno de lo tangible.