Mexicano atacó a policías en “festejo” mundialista en EU, podría pasar 27 años en prisión

La combinación de una victoria de México en el Mundial, policías y fuegos artificiales, dio como resultado una condena de 27 años contra un mexicano en Estados Unidos. Es en serio.

De acuerdo con Univisión, el pasado 17 de junio, cuando la selección mexicana asombró al derrotar a la alemana en Rusia 2018, el mexicano José Alberto Martínez y más connacionales salieron a las calles a celebrar, esto en Huntington Park, California.

 

Nomás para evitar que el festejo se tornara violento, al lugar llegó la policía… y quién sabe qué cruzó por la cabeza de Martínez, que cometió quizás el peor error de su vida: tomó un mortero y disparó “fuegos artificiales” contra los agentes. El proyectil estalló cerca de los agentes y eso fue suficiente para que los oficiales entraran en acción. El mexicano de 36 años fue arrestado poco después de los hechos y ahora enfrenta cinco cargos por delitos graves, incluyendo ataque a un agente del orden y uso de explosivos. En total, podría pasar hasta 27 años en prisión.

José Alberto Martínez, detenido en festejos mundialistas en Estados Unidos
Foto: Milenio

“Mientras los oficiales estaban monitoreando a la multitud cada vez más hostil, un sospechoso en la multitud disparó contra los agentes con fuegos artificiales de mortero altamente explosivos (…) también fue observado disparando fuegos artificiales de estilo mortero directamente contra un helicóptero de la Policía”, informó la Policía de Huntington Park en un comunicado.

Más inculpado no podría estar el connacional: en un video difundido por la policía local se observa cómo Martínez, con la ayuda de otro sujeto, enciende un cohete depositado en un mortero para después apuntarlo hacia los policías, quienes se mueven para evitar el explosivo.

Hasta el momento se desconoce si se ha procedido de igual forma en contra de las otras personas que aparecen en las grabaciones. Especialmente quien le ayuda a Martínez en el encendido de los proyectiles. De acuerdo con el informe de la policía, durante los festejos se realizó el arresto de cuatro personas. Tres de ellas sólo por beber alcohol en la vía pública. Además de estar encerrado desde el pasado 17 de junio, el mexicano enfrenta la sentencia en una prisión estatal y se le fijó una fianza de 350 mil dólares.

Después de juegos de la selección mexicana, las autoridades toman medidas precautorias, vigilando los alrededores del barrio de Pacoima, en Los Angeles. Las autoridades informaron que en las celebraciones del pasado 17 de junio unas 300 personas tomaron el cruce de los bulevares Laurel Canyon y Van Nuys festejar. Sin embargo, debido a que se reportó el uso de fuegos artificiales, los agentes antimotines desalojaron la intersección.