En medio de la violencia, candidatos pelean victoria por la gubernatura de Puebla

En Puebla, los protagonistas de la jornada electoral del 1 de julio han sido los reportes violentos en las casillas y las declaraciones del “ganador” o “ganadora” de Miguel Barbosa, candidato de Juntos Haremos Historia, y Martha Erika Alonso, de la coalición Por Puebla al Frente.

Y es que la polémica entre los candidatos se extendió desde la noche de ayer, en el marco del robo de urnas, balaceras y hasta asesinatos.

Sin embargo, pese a las pugnas, los resultados preliminares ponen arriba a Martha Erika Alonso —en el corte de las 9 de la mañana, la ex primera dama de Puebla registró el 39.9% ante el 34.6% de Miguel Barbosa—.

Entre Barbosa y denuncias

Pese a los datos que ha arrojado el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), en entrevista con MVS Noticias, Martha Erika Alonso denunció que en la jornada del 1 de julio su equipo ha resultado agredido:

Encontramos varios incidentes, una persona de mi equipo murió y tenemos gente hospitalizada. Es lamentable que se den estos hechos porque Puebla no se lo merece“.

Además de señalar la jornada violenta, Alonso acusó a Barbosa de no aceptar su derrota y trabajar por los poblanos: “Miguel Ángel Barbosa quiere judicalizar la elección, pero nosotros la vamos a defender“.

Lo que significa que, al menos en este estado, la batalla por la victoria apenas comienza, pues la postura de Barbosa ha sido la de no reconocer la ventaja de su oponente —la noche de ayer, el morenista dijo que la elección no había sido cerrada y llamó a los poblanos a “defender el voto“—.

En el mismo espacio, esta mañana Barbosa también dio su versión de los hechos y refrendó su posición sobre un posible fraude—es más, acusó que en Puebla hubo muchas irregularidades—.

Hechos violentos

En medio de las acusaciones, la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) dio a conocer que Puebla lideró el número de denuncias por presuntos delitos electorales con 122 averiguaciones.

En San Sebastián de Aparicio, la población quemó boletas al decir que estaban marcadas a favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI). En Avenida Alfredo Toxqui, en la casilla instalada en el Colegio Particular Estatal, la comunidad incendió seis urnas.

La violencia aumentó y, de acuerdo con el PRI Puebla, dos de sus militantes fueron asesinados en el municipio de Chignahuapan.

El ataque fue perpetrado en domicilio particular de nuestros compañeros en una junta auxiliar perteneciente en el municipio de Chignahuapan, en el que además se registraron otras dos personas gravemente lesionadas“, detalló en un comunicado.

De acuerdo con Animal Político, usuarios de las redes sociales denunciaron robos en las urnas en la capital de Puebla. Sujetos que se movían en autos de color blanco, principalmente camionetas tipo lobo, eran los orquestadores del robo de urnas.

Por su parte, la Fiscalía General de Puebla informó que 11 personas que habían sido detenidas por la Secretaría de Seguridad Pública del estado (SSP) fueron liberadas, con el condicionamiento de comparecer en la investigación de una llamada anónima sobre un “probable” delito electoral en San Manuel.

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