Lukaku, de no tener recursos para comprar leche a jugar Semifinales de un Mundial

Romelu Lukau es actualmente una de las principales figuras de la Selección de Bélgica. Se hace destacar por su imponente físico y su calidad futbolística. Aunque Eden Hazard se lleva muchos de los reflectores del equipo belga, Lukaku ostenta el título del máximo goleador de su Selección con 37 goles en 69 partidos, con sólo 25 años.

Sin embargo, el camino para llegar al futbol profesional te partirá el alma, pues su vida estuvo lleno de carencias y racismo por su origen, ya que sus padres son congoleños. El primer obstáculo a vencer fueron los escasos recursos.

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El futbolista del Manchester United compartió en una entrevista con The Players Tribune que “a los seis años me di cuenta que estábamos arruinados” al darse cuenta que su madre mezclaba lecha con agua para poder alimentarse y fue entonces cuando se prometió convertirse en futbol profesional para mejora la calidad de vida de su familia.

“Un día llegué a mi casa y vi a mi madre mezclando agua en una taza de leche del día anterior para mí. No teníamos dinero ni para comprar leche. No dije nada. Me tomé la taza y me marché. Me juré que no podía permitir que mi madre viviera así”, compartió.

La pasión por el futbol no era lo único que compartía con su padre, también los zapatos, pues no había recursos para que Romelu tuviera su propio calzado, “así que tenía que compartir con mi padre. Cuando él volvía de entrenar me los dejaba y yo me iba a jugar”, indicó.

Otro de los momentos que marcó su infancia en Bélgica fue el hecho de no poder ver los partidos que deseaba, pues las mismas carencias obligaron a su familia de prescindir de la televisión por cable, de modo que se perdió la soberbia definición de Zinedne Zidane en la final de la Champions League contra el Bayern Leverkusen en 2002. “Recuerdo un día que llegué a la escuela y todo el mundo hablaba de la volea de Zidane en la final de la Champions. Yo no la había visto”.

LUCHA CONTRA EL RACISMO

Durante su etapa de formación, su físico comenzó a desarrollarse más que el resto, de modo que los 11 años aparentaba una edad mayor, lo que ocasionó problemas con los padres de los jugadores adversarios.

“Cuando tenía 11 años hubo partidos que otros padres venían a decir que yo no podía jugar, que no tenía la edad que decía tener, que querían saber dónde había nacido. Yo les decía que era belga. No entendía nada”, mencionó.

Una vez que debutó a los 16 años con e Anderlecht y llegó a la Selección, tuvo que enfrentarse a la adversidad de los comentarios de la prensa, que cuando el resultado no le favorecía a Bélgica, Lukaku dejaba de ser belga.

“Cuando las cosas iban bien, los periódicos hablaban de mí como Romelu Lukaku, el delantero belga. Cuando las cosas iban mal, era el delantero belga de origen congoleño“, recordó.

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