Monsanto a juicio: los acusan de vender cancerígenos y ocultar la evidencia

Mientras en México platicamos de las recientes elecciones o pasamos la hora de la comida con las semifinales del Mundial, en Estados Unidos está comenzando un histórico juicio que tiene la mira de propios y extraños encima. Un hombre, llamado DeWayne Johnson y enfermo de cáncer terminal —los doctores dicen que le quedan meses de vida—, está llevando a juicio a Monsanto por, supuestamente, comercializar un producto ligado a cancerígenos y hacer todo lo posible por esconder la evidenciaSopas.

Monsanto, la internacional empresa de agroquímicos y biotecnología dedicada a la agricultura, asegura que no tuvo nada que ver con el cáncer del señor Johnson y, si sirve de algo, la investigación que han presentado dice que sus productos no son cancerígenos. Sin embargo, eso no es lo que dicen los abogados.

“Monsanto se ha esforzado para intimidar y luchar contra las investigaciones científicas independientes”, decía Brent Wisner, abogado del equipo de DeWayne Johnson, mientras presentaba un email interno de la compañía en el que negaban las investigaciones críticas y las advertencias que les hacían los expertos. En el mail, que terminó como evidencia, se mostraba como Monstanto buscaba presionar a los científicos para escribir análisis favorables. “Han peleado contra la ciencia”, relataba The Guardian. 

DeWayne Johnson, padre de tres, era un jardinero en una escuela. En su trabajo, estuvo en contacto con el pesticida ‘Roundup’ que elabora la multinacional. En el primer día del juicio, sus abogados mostraron fotos de las lesiones en su piel después de exponerse al químico. Ahora, Johnson, de 46 años, es la primer persona en llevar a juicio a Monsanto y tiene ‘Linfoma no Hodgkin’ esparcido en todo su cuerpo.

Después de que la demanda de Johnson salió a la luz, cientos de personas decidieron llevar a la multinacional a la corte por las mismas razones.

Conoce el glisofato

Este juicio, se enfoca en el glifosato, un químico utilizado como herbicida, que Monsanto vende bajo la marca Roundup desde 1974. La compañía asegura que “no representa ningún riesgo razonable para los humanos, el medioambiente o a los animales domésticos”.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya determinó que las fumigaciones con Roundup  “causan graves impactos ambientales y de salud”. Varios países han prohibido completamente el uso de glifosato. México no es uno de ellos, pero mira que no ha sido por falta de investigación.

Volvamos al juicio

De acuerdo a The Guardian, durante el juicio, los abogados leyeron documentos de la corporación en voz alta. En respuesta a una investigación sobre las posibilidades cancerígenas del fosfato, la directora del producto Roundup escribía “¿cómo lo combatimos?”. En un tríptico que le repartieron a los empleados para responder a las preguntas científicas que les hiciera la prensa decía: “No pueden decir que Roundup no causa cáncer”. 

A eso, agréguenle que hay documentos que prueban los esfuerzos de Monsanto por desacreditar —personal y profesionalmente— a los científicos de la OMS que determinaron que el glifosato es “posiblemente” cancerígeno.

Los abogados de la multinacional dicen que esos documentos fueron sacados de contexto.

Monsanto dice que su producto es seguro y que la evidencia presentada en el primer día de juicio fue tomada con un objetivo y que no presenta la situación completa. Para los abogados de la empresa, el demandante está “exagerando” en los estudios científicos y que ellos tienen estudios independientes y gubernamentales que confirman la seguridad de su producto.

El juicio apenas comienza. Los abogados de DeWayne han dicho que es muy valiente “por enfrentar solo a Monsanto” y que, pase lo que pase, “los secretos de Monsanto saldrán a la luz”.

*Con información de Sam Levin // The Guardian

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