¡Coño, Micky! 10 cosas que nos enseñó Luisito Rey en la serie de Luis Miguel

Finalmente, luego de 13 episodios, la serie de Luis Miguel nos dirá adiós, o bueno al menos la primera temporada. Esta producción de Netflix nos dejó ver muchos de los aspectos que la gente desconocía de la vida de El Sol, en la que si hubo alguien que destacó y no en una buena manera, fue Luisito Rey, el papá de Luismi y ahora la persona más odiada de todo el continente americano, pues en cada capítulo nos dejó ver que siempre se puede ser una peor versión de uno mismo incluso sin hacer nada.

Pero no todo fue tan malo, pues sin bien Luisito Rey nos dejó muy claro que fue el peor papá/manager/esposo de todo el mundo, de alguna forma también nos enseñó algunas lecciones de vida que sin duda le ayudarán a los que quieren sumergirse a las aguas de la paternidad en los próximos años (sobre todo en el área de “cosas que no hay que hacer”), así como a las esposas y a los que son hijos o buscan ser famosos. Aquí nos dimos a la tarea de enlistar algunas de las enseñanzas del papá de Luis Miguel y te las compartimos por si las llegaras a necesitar en algún momento. Uno nunca sabe, tío.

1. Los papás también mienten

Podríamos enlistar tooodas las mentiras que Luisito Rey le dijo a Luis Miguel y la neta no acabaríamos. Desde prometer un dueto con Michael Jackson hasta decir que alguien cambió las fechas de tu concierto cuando en realidad fue él, Luisito Rey se convirtió en el rey de las mentiras en la serie de El Sol. Queremos creer que en este punto de tu vida ya sabes que los papás, como todos, a veces mienten por convivir, pero aguas porque si en un futuro te apodan “El Luisito Rey” en tu colonia, querrá decir que algo estás haciendo mal.

2. Los hijos no son proveedores, jala cables, ni empleados

El sueño de todo padre es ver que sus hijos triunfan en la vida o en las cosas que les gusta hacer, pero que ese no se convierta en tu pretexto para derrochar su dinero. Si a ellos les nace darte algo, tómalo bien y si no, también. Ah, y por favor no seas de los que quieren proyectar sus sueños frustrados en tus hijos, o terminarán odiándote como Luis Miguel a su papá.

3. Las piernas de jamón no ayudan a arreglar los problemas 

Si ya estabas pensando en llegar al cumpleaños de tu tía Esperanza con una pierna de jamón para arreglar sus diferencias, no queremos bajonearte pero tenemos que decirte que probablemente eso no va a funcionar. Mejor siéntate a platicar con ella, te lo decimos para evitarte el oso de que te dejen como a Luisito Rey, con la mano estirada y su pierna de cerdo en los brazos.

4. Todo lo que compres o tengas, ponlo a tu nombre

Dicen por ahí que la familia es como el sol, entre más lejos mejor. No queremos decir con eso que agarres tus maletas y te vayas a vivir lo más lejos que puedas de tus papás, pero tampoco seas de los que pongan todo al nombre del papá o la mamá. No queremos que un día te despiertes con la sorpresa de que tienes cuentas en Suiza o que tu papá se fue de vacaciones a Londres quien sabe con quién.

5. La escuela es primero 

Aunque es el sueño de todo niño tener un papá que le diga “ya no irás a la escuela”, ten en cuenta que no todos los padres son como Luisito Rey ni todos los hijos tienen el talento de Luis Miguel. La escuela es importante y siempre habrá tiempo para hacer otras cosas. No vayas a ser que luego por eso tus hijos piensen que 7×1 es igual a uno.

6. No mandes a tus papás a que realicen tus trámites

Sabemos que la vida de adulto no te deja mucho tiempo libre pero cuando puedas, hazte cargo de tus propios trámites. Ya sea renovar la licencia o pagar el recibo del agua, ese tipo de papeleos son cosas que te corresponde hacer a ti. Ahora que si prefieres que tu papá te diga que sí está declarando tus impuestos y luego descubres que tienes una orden de aprehensión por evasión fiscal, es muy tu rollo…

7. Deja descansar a tus hijos 

Los niños son niños y necesitan salir a jugar con sus amigos y hacer actividades recreativas. Diles “ya habrá tiempo para descansar” y corre el riesgo de que se te desmaye en algún lugar. Eso sí, administrarles drogas para que te rindan todo el día definitivamente NO es una opción.

8. Aguas cuando tu novio/esposo te diga “voy a trabajar” porque puede que esté en otro lugar

Mujeres, no queremos meterles la espinita, pero si su novio o esposo dice que va a trabajar y llega a las dos de la mañana con unas copitas de más y la camisa desfajada, puede que no haya ido precisamente a la oficina. Luis Rey decía que se la vivía trabajando y en juntas, pero todos sabemos ahora a qué se refería.

9. Intenta llevarte bien con tus suegros

Nadie es monedita de oro para caerle bien a todos, pero por el amor de Dios, no seas un patán cuando estés frente a los papás de tu pareja, porque al final la relación con ellos puede beneficiar o perjudicar tu situación sentimental. Mejor dicho, no seas un patán nunca y trata de llevar la fiesta en paz con todos los miembros de la familia de tu novio/a.

10. No tengas hijos 

Si de plano cuando viste la serie te identificaste con Luisito Rey en muchos aspectos, por favor hazle un favor al mundo y a la humanidad y NO TENGAS HIJOS. Muchas personas no tienen madera para ser padres, y no tiene nada de malo, pero sinceramente ya no necesitamos un Luisito Rey en este plano existencial.

Ahora, ya hablando en serio, aunque sabemos que el caso de Luisito Rey fue uno en un millón, esperamos que nunca tengas que utilizar estos consejos. Por el bien tuyo y el de tus hijos o conocidos. 

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