Justicia nivel: Se robó unos pasteles, los vendió en Facebook y uno lo compró la policía 😂

Puede que en México la justicia no exista -o al menos no del todo- pero eso no quiere decir que la llamada “justicia divina”, no pueda aplicarse en nuestro país. Para probar nuestro punto les contaremos la historia de Juan, un hombre de Monterrey que junto con cuatro de sus compadres se robó unos pasteles, luego los vendió en Facebook y se los compró la policía, quienes a cambio de un delicioso postre le dieron un bonito viaje al Ministerio Público. 

El pasado 9 de julio cuatro sujetos asaltaron a un repartidor de la empresa de pastelería y reportería Las Delicias del Contry, ubicada en Monterrey, a quien le quitaron un camión lleno de 300 pasteles que se dirigía a surtir las sucursales de Reynosa y Matamoros, en Tamaulipas. Claro que los ladrones en lugar de comerse el botín, decidieron poner su pequeño changarro temporal y vender los pasteles en el único lugar en el que puedes vender casi cualquier cosa: Facebook.

Justicia nivel: Se robó unos pasteles, los vendió en Facebook y uno lo compró la policía

Y en ese momento parecía que los rateros se habían salido con la suya, al menos hasta que el dueño de la pastelería encontró en la famosa red social unas publicaciones de un sujeto estaba vendiendo pasteles similares a los que le habían robado. Así que dio aviso a las autoridades, quienes idearon un plan para atrapar a este amante de lo ajeno y a su pandilla, el cual consistió en pedir uno de los pasteles a domicilio.

De esa manera fue como Juan llegó en su moto a entregar el pastel que le habían encargado. En el lugar, los policías le pidieron sus papeles y al ver que había algunas anomalías con su medio de transporte, inspeccionaron la caja y encontraron uno de los pasteles de Las Delicias del Contry, lo que convirtió a este rufián en el acreedor de un pase directo al Ministerio Público.

Justicia nivel: Se robó unos pasteles, los vendió en Facebook y uno lo compró la policía
Foto vía: Milenio

No sabemos si seguirán aplicando este tipo de estrategias para atrapar a los otros tres delincuentes que siguen sueltos, pero esperamos que los pasteles se encuentren a salvo y regresen con su respectivo dueño. Para que vean que nadie se salva de la justicia divina, o el karma, o de robar pasteles que no son suyos.