Las historias mundialistas que nos hicieron entender mejor la pasión por el futbol

En el mundo hay millones de personas que aman el futbol, no por nada es el deporte más popular del planeta. Y así como hay quienes lo adoran, hay otros que no entienden cómo ver correr a una decena de sujetos detrás de un balón puede conmover a alguien hasta las lágrimas e incluso logre sacar sus instintos más primitivos.

El Mundial de Rusia nos hizo entender un poco mejor las razones detrás de la pasión por este deporte, esto gracias a las muchas historias conmovedoras que pudimos conocer este mes, las cuales nos dieron otra perspectiva detrás de la pasión pambolera que muchas veces lleva consigo sueños, promesas e ilusiones.

Este 15 de julio se termina oficialmente el evento deportivo más importante del mundo, y si bien hubo personas que nos enseñaron las cosas que NO se deben hacer cuando viajas a otro país, también existieron otras que nos llenaron los ojos de lagrimas con sus conmovedoras historias. Aquí recordamos algunas de ellas:

El homenaje al ‘Gaucho da Copa’ 

Clóvis Acosta Fernandes era mejor conocido como el Gaucho da Copa, el más fiel seguidor de la selección brasileña, a la que seguía en cada Mundial o partido sin importar el país al que tuviera que viajar. Este señor se hizo viral luego de que una foto suya abrazando, entre lagrimas, una replica de la Copa del Mundo ante la derrota de Brasil con Alemania en el 2014, se difundiera en varios sitios de internet.

Foto: T13.CL

Lamentablemente el buen Clóvis Acosta falleció en el 2015 a causa de un cáncer que padecía, sin embargo sus hijos decidieron honrar su memoria y llevar un sombrero que siempre portaba y su réplica de la Copa del Mundo al Mundial de Rusia, para que su padre siguiera apoyando a su selección desde donde se encontrara.

Las historias mundialistas que nos hicieron entender mejor la pasión por el fútbol
Vía: El Gráfico

Islandia y su primer mundial 

Islandia fue uno de los países que debutó en un Mundial por primera vez en su historia, lo que no sólo trajo orgullo al país, sino a los propios jugadores, muchos de los cuales son amateurs o federados y se dedican a trabajar en otras cosas cuando no están pateando un balón. La sorpresa la dieron cuando derrotaron a Argentina, el antiguo subcampeón del mundo y de Américatriunfo que festejaron junto a sus familiares y nos recordaron que la grandeza está en el corazón.

Las historias mundialistas que nos hicieron entender mejor la pasión por el fútbol

Pedro, el niño que dibujó su propio álbum del Mundial 

Pedro, un niño brasileño de ocho años de edad, se robó el corazón de varios cuando se dio a conocer que el pequeño estaba dibujando su propio álbum del Mundial de Rusia porque su mamá no tenía dinero para comprarle uno. Mezclando su gusto por dibujar y lleno de ilusión por tener un recuerdo de la Copa del Mundo de este año, el pequeño decidió hacer las estampas de los jugadores con sus propias manos y de paso nos dejó una gran lección: los niños, a diferencia de muchos adultos, no necesitan del dinero para ser felices.

Yuri Cortez, el fotógrafo que fue arrollado por los jugadores de Croacia 

Pocos tienen la fortuna de trabajar en algo que les gusta, pero quienes lo hacen nos dejan en claro que su pasión es tan grande que los lleva a hacer cosas extraordinarias. Luego del juego contra Inglaterra en el que la selección de Croacia consiguió su pase a la final del Mundial, los jugadores croatas se volvieron locos con el festejo y sin querer arrollaron a Yuri Cortez, un fotógrafo de la agencia AFP, que consiguió una de las fotos más increíbles de este momento eufórico y de paso, la admiración de muchos por su habilidad de sacar la chamba aún en las circunstancias más complicadas.

Las historias mundialistas que nos hicieron entender mejor la pasión por el fútbol
Dan Mullan/Getty Images

El homenaje del mexicano en Rusia que perdió a toda su familia  

De todas las historias que conocimos, la de Gilberto Martínez, fue probablemente la más conmovedora. El mexicano viajaría a Rusia con su esposa Verónica, que cumpliría 43 años; su hija Mía, de 6 y su hijo Diego, de 8, para seguir de cerca de la Selección Mexicana y a la Argentina, país del que era originaria su esposa. Sin embargo sus planes se vieron frustrados luego de que en abril pasado su esposa e hijos perdieran la vida en un accidente automovilístico provocado por un joven de 21 años.

 


Con boletos de avión y hospedaje listos, además del consejo de su psicóloga de ir a cerrar el ciclo que tenía pendiente con su familia, Gilberto viajó a Rusia para homenajear la memoria de su familia, llevando consigo unas playeras con los nombres de Verónica, Diego y Mía, además porta sus ID’s durante su estadía en el Mundial.

Aunque tuvo que enfrentar varios tragos agridulces como el primer triunfo de la Selección Mexicana (que fue el Día del Padre, el primero que celebrara sin su familia), Gilberto Martínez fue uno de los varios ejemplos de que el futbol a veces deja de ser un deporte y se convierte en un momento para disfrutar y recordar a las personas a las que más amamos, incluso cuando ya no están con nosotros.

Este Mundial de Rusia 2018 nos enseñó que incluso en la distancia uno puede ser parte de uno de los eventos más grandes e importantes del mundo deportivo, que cada cuatro años recibe a millones de fanáticos que llevan consigo una maleta llena de emociones, promesas y sueños por cumplir, y que a cambio se llevan experiencias que les cambian la vida para siempre. 

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