¿Cómo funcionaba el fideicomiso de los sismos de Morena?

Una vez que acabo el Mundial, salió a la luz una nota que se instaló fuerte en las portadas y en la conversación nacional, pero estaba plagada de suposiciones y opacidad. Por eso, al término de las elecciones, la Unidad Técnica de Fiscalización del INE le echó un ojo al fideicomiso que organizó Morena tras los sismos de septiembre para aclarar la situación. Este miércoles, ya con los datos y las cuentas claras, se confirma que multarán al partido con 197 millones de pesos.

Eso sí, a la falta de información no ayudo que Morena se negara a hacer públicos los datos de su fideicomiso. Ahora que ya la información está aclarada y las sanciones confirmadas, se acabó la especulación.

Entonces, ¿cómo funcionaba el fideicomiso de Morena?

De acuerdo a la investigación que elaboró la Unidad Técnica de Fiscalización y que presentó Ciro Murayama en la sesión ordinaria del Consejo, estamos frente a “uno de los casos de análisis más complejos que le ha correspondido indagar al INE como autoridad fiscalizadora”. Ahora sí, a los datos:

El 20 de septiembre, el dirigente nacional de Morena —o sea López Obrador— informó en redes sociales que apoyaría a los damnificados por medio de un fideicomiso. Tres días después, el partido le pidió a sus funcionarios y legisladores que le cayeran con la mitad de su sueldo para nutrirlo de recursos. Para el 25 de septiembre el “Fideicomiso por los Demás” ya estaba armado en Banca Afirme con el número 73803.

Durante la investigación, se descartó que Morena utilizara financiamiento público, pero sí se encontraron otras fuertes irregularidades. Baia Baia

A la hora de revisar los datos, se confirmó completamente que el fideicomiso es de Morena: cuatro de las seis personas integrantes del Comité Técnico del Fideicomiso son de sus órganos de dirección o han tenido cargos de elección popular. Además, el fideicomiso está registrado en el mismo domicilio que la Sede Nacional de Morena y el 84% de los que aportaron dinero son legisladores del partido.

Ahora sí, a las irregularidades. Entre septiembre y mayo de este año, ingresaron 78.8 millones de pesos. De ese dinero, el 56% de los recursos fueron en efectivo, algo que estaba prohibido desde que se organizó el fideicomiso, pero de todas formas fueron “asignados”. De acuerdo a Ciro Murayama, “hicieron suyo ese dinero de origen desconocido y dispusieron de él”.

El Modus Operandi también está sospechoso: realizaron operaciones bancarias con diferencias de segundos, metiendo de 50 mil pesos en 50 mil pesos. La Unidad de Fiscalización revisó las cámaras bancarias para constatar que un pequeño grupo de personas que se forman una y otra vez ingresando dinero en efectivo al fideicomiso. Esta acción fue catalogada como “orquestada y coordinada”. 

Sobre ese dinero, el INE conlcuyó que no se puede saber quién está detrás de esos 44 millones en efectivo. Sin embargo, lo que sí pueden señalar es que otros 12.5 millones de pesos llegaron directamente de otras personas relacionadas con Morena en el Proceso Electoral 2017-18.

Además, confirmaron que Morena consiguió 3.2 millones de pesos provenientes de empresas, algo que está prohibido: las empresas no pueden aportarle lana a los partidos.

Así juntaron los millones; entonces, ¿cómo se los gastaron?

Para el 31 de mayo, ya habían salido más de 64 millones a través de cheques de caja. Como se cambiaron en efectivo, no se puede seguir el rastro del dinero. El INE confirma que no sabe en qué se usó, ni por quién. Eso sí, los que cobraron los cheques —el 80%— son miembros de órganos directivos de Morena, están en su nómina o son militantes o candidatos. Para Ciro Murayama, se trató de “una trama de financiamiento paralela”.

¿Y porqué es ilegal?

Morena usó dinero de procedencia prohibida —sinónimo de desconocido— y lo sacó en efectivo. Eso viola las reglas de manejo de finanzas partidistas. Primer Strike. 

Las empresas son “entes impedidos para aportar recursos a los partidos”, lo que hace que 3.2 millones de pesos que recibió sean ilícitos. Strike Dos.

Morena ya sabía que ellos no pueden entregar directamente los recursos a las personas. “Los partidos políticos no son parte de la beneficencia, buscan el poder político, por lo que llevar dinero o cualquier material a la gente, se considera en la ley una dádiva”, decía Murayama. Esa práctica está directamente prohibida por el artículo 209, párrafo 5 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales. Strike Tres. 

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