No fueran chelas… tráiler con libros vuelca, pero nadie se acercó al “saqueo”

Cada que un camión, tráiler o carrito sangüichero tiene la desafortunada suerte de volcar, es casi un hecho que – quién sabe de dónde – pero llegará una turba enloquecida a tomar lo que sea que salga de los contenedores de los vehículos. ¿Tomar? Saqueo, es lo que hacen los malandrines.

Ya lo vimos con cocas…

Actos de rapiña cuando se vuelca camión de coca. Foto: Especial

Con cerveza…

Saqueo de camión de cerveza
Foto: Twitter / @maucastilloa

Y hasta con azúcar…

Pero no con libros…

 Pues no. Como parte de un experimento social… nah, un pobre conductor de tráiler perdió el control de su vehículo debido a una falla mecánica y terminó estrellando contra un muro de contención. Fue tal el impacto, que los libros que trasportaba acabaron regados por el asfalto de la autopista Xalapa-Perote, en Veracruz… que es donde el accidente ocurrió…

Así que, recordando lo que ocurre cada que un vehículo vuelca y riega el producto que transporta, el chófer – como pudo – salió de la unidad, dispuesto a batirse en duelo con la multitud que seguramente estaba deseosa de tomar lo que no es suyo. Sin embargo, esperó dos, cinco, diez minutos… y nada: los paisanos de Javidú brillaron por su ausencia.

Foto: Milenio / Isabel Zamudio

Nadie se acercó a llevarse un libro. De acuerdo con Milenio, si hubo personas que se aproximaron al incidente, pues pa’ checar qué se robaban… algunos si se atrevieron a llevarse algunas cajitas, sin embargo, la gran mayoría prefirió seguir su camino… seguro porque eran libros que iban para la Secretaría de Educación Pública de la entidad. Quizás se trataba de libros de texto gratuitos y 1) los saqueadores piensan en los niños o 2) como todo mundo sabe, los que gustan de agarrar lo que no es suyo nomás leen escritos de Schopenhauer, de preferencia en alemán.

En fin, el chófer resultó con algunas contusiones, las cuales fueron atendidas por los servicios médicos que se hicieron presentes en el lugar de los hechos, mientras que el regadero de libros tuvo que ser levantado por integrantes del Penthatlón de Veracruz. FIN.

Comentarios