Salario mínimo de 102 pesos a fin de 2018, pide Coparmex

Aunque no parezca, pero ya estamos más cerca de finalizar el año que otra cosa y uno de los temas que siempre está en la mira (con no muy buenas expectativas) es el incremento al salario mínimo. Esta vez podría ser diferente, con la petición de la Coparmex.

A la espera de ver qué opina la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) plantea que el salario mínimo en nuestro país pase de los 88 a los 102 pesos. Un avance no muy significativo pero que, de menos, implicaría más que lo que siempre obtienen los trabajadores, tomando en consideración que este pago avanza a la orden de unos cuantos pesitos y centavos por año. En 2017 avanzó 8.32 pesitos…

En entrevista para Milenio, el presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, señaló que esperan tener una próxima reunión con los encargados de la Conasami para que se valore el potencial incremento. De ser correctas las estimaciones de la Confederación Patronal, el salario mínimo deberá tener el alza propuesto a finales de este año.

Los 102 pesos planteados es el valor de la canasta básica. Así, más que una propuesta para que las autoridades “queden bien”, es una propuesta necesaria para que salario y canasta estén a la par. “Nosotros hemos hecho proyecciones que indican que para fin de año la canasta alimentaria que calcula el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), va a estar en una cantidad cercana a los 102 pesos”, explicó el líder de la Coparmex.

“En la Coparmex hemos señalado que el país tiene que avanzar a una nueva cultura salarial que tenga como primer paso el aumento del salario mínimo general a la línea de bienestar”, agregó De Hoyos, luego se señalar que ve las condiciones económicas y políticas propicias para que se dé el incremento planteado.

 

Durante su participación en el foro “Rumbo a la Reforma Laboral 2019”, el presidente de la Coparmex indicó que el incremento al salario mínimo significaría el primer paso en materia de bienestar familiar. Además, señaló que, si bien la inflación ha tenido repercusión en la canasta básica, no lo hace en el ajuste salarial y, aunque no parezca, en los últimos años se ha intentado revertir la caída del poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores.

“No podemos aceptar que nuestro país esté condenado al establecimiento de salarios simulados como ocurre en Venezuela y Nicaragua”, señaló De Hoyos.

Comentarios