¿Les late? Que EPN ofrezca último Informe de Gobierno ante Congreso: Muñoz Ledo

Porque quiere que vuelva a ser onda lo que estaba en onda cuando él creía que era buena onda, pero que ahora ya nadie considera siquiera onda, el legendario Porfirio Muñoz Ledo quiere que el último Informe de Gobierno de EPN sea como en los buenos tiempos: ante el honorable Congreso de la Unión.

¡Qué!, ¿chutarnos horas y horas de EPN presumiendo sus grandes logros y sacando bien las cuentas para ver que nosotros somos los de la percepción errónea? Pue sí, ya que con el próximo gobierno (el de AMLO) habrá una nueva relación entre el Legislativo y el Ejecutivo… pues por qué no tomar como conejillo de indias al presidente saliente.

“Creo que debe restaurarse el diálogo entre los Poderes, ojalá pueda haber (un acuerdo) de buena voluntad, de que vaya a Peña Nieto a presentar su informe, no como (Felipe) Calderón que lo presentaba en un auditorio rodeado de empresarios. Estamos en el momento de la restauración democrática de la relación entre los Poderes”, señaló el comisionado para la Reforma Política de la CDMX.

Aunque hace unos años muchos aplaudieron que el presidente dejó de agarrar la entrega de su Informe de Gobierno como ejercicio de autoplacer, para recibir aplausos, cero críticas y presumir logros que el pueblo de México preguntaba “¿pos ‘onde, mano?”, Muñoz Ledo considera que el Legislativo cometió un graaan error al cancelar la obligación del presidente a presentarse ante el Congreso a rendir cuentas.

En esencia, “el informe del presidente es un acto de rendición de cuentas obligatoria”, señaló Muñoz Ledo… ya que se “haiga” deformado y que, por complicidades y debilidades, se le haya permitido al presidente Felipe Calderón no ir a la Cámara de Diputados, peor. “Le permitieron a los presidentes una verdadera desnaturalización del sistema político”.

Recordemos que anteriormente el mandatario acudía al Congreso para echarse una maratónica comparecencia, previo la intervención de representantes de la oposición y diputados del partido en el poder. Puro protocolo, porque lo que prevalecía era el bonito aplauso para el presidente. Sin embargo, Felipe Calderón acabó con la bonita tradición… más por no recibir abucheos que por otra cosa. ¿Será que AMLO hará que regrese el acto? Y si así es… ¿volverá a ser igual de aburrido? Pues ya veremos.