This is Iceland! Los islandeses aman las armas, pero no se disparan entre ellos

Islandia es un paraíso en toda la extensión de la palabra gracias su geografía, historia y, por ende, cultura; todas estas características resultan extrañas para un Occidente acostumbrado a su propio clima, tradiciones e historia compartidas. Ubicada en el noroeste de Europa, muy al norte, Islandia es una isla de poco más de 300 mil habitantes que vio nacer a una de las culturas más emblemáticas que, al mismo tiempo, dio paso a mucho de lo que conocemos en la actualidad.

Sin embargo, este país no sólo tiene su valor en el pasado y los recursos naturales como consecuencia de su clima extremo, sino también en el presente y la forma en que han construido una sociedad avanzada a pesar del aislamiento y un idioma que está muy cerca de la extinción. Islandia, en pocas palabras, es un país de contrastes que ve nacer en un mismo punto volcanes activos junto a cientos de glaciares y un extraño amor a las armas de fuego sin que haya necesidad de dispararlas…

Islandia, a diferencia de México o los países de primer mundo de Occidente, es un paraíso donde la violencia no forma parte de su realidad al grado que desde 2007, no se ha registrado un asesinato por arma de fuego a pesar de que los islandeses, como mencionamos, tienen sienta afición por las armas. De acuerdo con NBC News, esta isla del norte del Atlántico no ha registrado un crimen de este tipo desde hace 11 años.

Islandia es un país armado al igual que Estados Unidos, sólo que la enorme diferencia entre estos dos, es que en el segundo la gente no se dispara unos a otros… De acuerdo con Pew Research –con información de El País– tres de cada 10 adultos en Estados Unidos tiene al menos un arma de fuego, lo que podría dar un total de 350 millones de armas en el país, o 40 por ciento de las armas de uso civil en el mundo concentrada en una población que ha registrado más de 100 tiroteos en lo que va de 2018.

En Islandia hay un arma de fuego por cada tres personas. Una gran cantidad si consideramos que registra un total de 340 mil habitantes. Sin embargo, otra de las enormes diferencias entre estos países amantes de las armas y sus cifras de violencia con armas de fuego, es el proceso para adquirir una.

En la isla, el proceso que incluye revisiones físicas y mentales, cuestionarios con la policía local, historial criminal, cursos teóricos y prácticos, dura aproximadamente 13 meses mientras en algunos lugares de Estados Unidos como Florida, puedes comprar una semiautomática –se recarga de forma automática después de cada disparo– en minutos sin necesidad de permisos o un periodo de espera.

Los americanos sienten una necesidad de portar armas fuera y dentro de sus hogares por cuestiones de aficionado como la caza de animales –lo mismo que en Islandia–, pero sobre todo por una necesidad de defenderse y sentirse protegidos como parte de su identidad como nación. Esta paranoia generalizada de la población americana de estar alerta a lo que “podría suceder” y lo que ha construido a la nación más poderosa del mundo, los ha llevado a un estado de violencia que no tiene marcha atrás si no se habla de un control real. Después del tiroteo en 2012 en la primaria Sandy Hook que se llevó como saldo a más de 20 niños asesinados, aumentó la venta de armas bajo el lema que éstas no son  las que asesinan, sino la gente.

Entonces la pregunta es: ¿por qué la gente de Islandia no ha disparado o asesinado a nadie desde hace 11 años?

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