Universidad japonesa manipulaba exámenes para dejar fuera a las mujeres

El acceso de las mujeres a la educación, servicio de salud y oportunidades laborales continúa siendo una batalla en todo el mundo, tal es el caso de una universidad japonesa que está en el ojo del huracán por supuestamente alterar los resultados de los exámenes de admisión… para disminuir la cuota de las mujeres.

De acuerdo con una investigación del diario Yomiuri, en 2011 Tokyo Medical University empezó a manipular los resultados de los exámenes para disminuir la cuota de género… lo cual ha causado indignación entre los japoneses y ahora el el gabinete jurídico de esta universidad trabaja en las investigaciones.

Por lo pronto, la universidad ha puesto la atención en este tema que salió a la luz pública tras la noticia de otra investigación.

Manipulación de datos

La Fiscalía de Tokio tomó el caso de las supuestas presiones que un alto mando del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de este país aplicó a la universidad para que admitiera a su hijo.

Si la admisión no era un hecho, entonces el alto mando se iba a encargar de retirar la ayuda económica que daba —financiada con recursos públicos—.

El caso es que, en torno a esta universidad privada, comenzaron a emerger los casos de manipulación en los resultados de los exámenes de admisión. Se supone que el Consejo Administrativo aplicaba medidas más restrictivas para mantener cierto porcentaje en la admisión de las candidatas.

Se sabe que en la primera fase del proceso de admisión mil 596 hombres aplicaron el examen, frente a mil 18 mujeres.

De los postulantes, sólo el 18.9% de los hombres aprobó, frente al 14.5% de las mujeres.

Ya en el segundo y último filtro, 8.8% de los postulantes logró entrar a la universidad, en comparación con el 2.9% de las candidatas, de acuerdo con datos de la universidad y que Yomiuri uso para su investigación.

Las razones 

De acuerdo con este medio, las autoridades de la universidad crearon este sistema pues consideraron que las alumnas tienen más probabilidades de desertar.

¿Por qué?

Como se trata de mujeres, situaciones como el embarazo o la formación de una familia, son razones suficientes para que una alumna deje de estudiar y, finalmente, se ocupe en tareas domésticas, lo que constituye un concepto discriminatorio sobre el género femenino.

Womenomics

Como esta práctica no se trata sólo de la universidad, sino que repercute en otros ámbitos —como el laboral—, el gobierno de Japón puso en marcha el programa Womenomics, con el objetivo de abrir el campo de trabajo para las mujeres.

Sin embargo, algunos analistas han considerado que aunque la idea es buena —incentivar a la población para que deje la vieja idea de que las mujeres deben dedicarse al hogar—, no ha resultado del todo positiva.

Si bien la participación de las japonesas en el mundo laboral ha aumentado, la calidad de los empleos es baja y, de nueva cuenta, entran en el espiral de la falta de oportunidades.

Por lo pronto, la investigación de la universidad continúa en marcha y será en las próximas semanas cuando se llegue a una conclusión del caso.