Le regalan foto y se convierte en la imagen comercial sin su consentimiento

Tomate una foto decían, no pasa nada, decían. Mc Donald´s en China, alfombras en Nueva York,  dando la bienvenida a inmigrantes en Canadá, una agencia de senderismo en Camboya y portadas de revistas alrededor del mundo, están utilizando el rostro de la  hoy escritora Shubnum Khan, como la imagen comercial de muchas marcas  sin su consentimiento, por una omisión de la que tú también podrías ser víctima.

Hace unos días escribió en su cuenta de Twitter: “Así que hoy voy a contarles la historia de cómo mi cara terminó en un anuncio de McDonald’s en China: un cuento de advertencia. Hace unos seis años, una amiga en Canadá publicó una foto en mi muro de FB para decir que me encontró  en un anuncio promocionando la inmigración en un periódico canadiense”.

La escritora sudafricana se sentía conmocionada y confundida al descubrir que su personalidad había dejado de ser individual, para escenificar cientos de slogans comerciales.

“Estudié la foto y acepté que era yo. Ahora no me importaba que estuviera promoviendo la inmigración en Canadá, pero no podía entender por qué mi cara estaba en un papel en todo el camino en ese lado del mundo “, agregó en Twitter donde cuenta con más de 11 mil 900 seguidores.

la imagen comercial sin su consentimiento
Twitter

Entonces, haciendo memoria, recordó que en su época de estudiante en la universidad de Durban, un fotógrafo le ofreció fotos profesionales a cambio de una sesión de fotos gratuita para un proyecto llamado ‘100 Faces Shoot’, donde necesitaba recopilar  100 caras diferentes de todas las edades y razas.

La joven sudafricana aceptó gustosa, firmaron un formulario, pensó que era para ceder los derechos de su imagen para las fotos del proyecto. Pero ahora, casi una década después, lamenta no haber leído la letra pequeña.

Durante estos años, también protagonizó anuncios sobre anestesia dental en Estados Unidos,  productos cosméticos y   hasta cursos universitarios en Australia. Unas veces la exponen como asiática, otras veces latina, lo único que difiere es el tamaño de la sonrisa con la magia del Photoshop.

La autora de libros “Onion Tears” y “Le radici altrove”, se contactó con el fotógrafo para averiguar porque las marcas estaban  utilizando deliberadamente su cara. La respuesta fue clara: todo era legal, su firma dio el permiso necesario para utilizar las imágenes e incluso distorsionar su identidad,como se mencionaba en las letras chiquitas.

“Hicimos tres fotos: cara seria, sonriente y loca, y ahora son fotos que él vende. Él dice que podría empezar a aparecer hasta  en lugares “, continuó Khan contándoles a sus seguidores.

Luego de saber de la existencia de al menos cinco casos publicitarios donde se utilizó su rostro como imagen corporativa, realizó una búsqueda en Google en línea inversa y como dicen, el que busca encuentra. Para sorpresa de Khan,  el desplegado en la pantalla mostraba que se había convertido en modelo de más de dos docenas de compañías.

Twitter

La chica sudafricana publicó su experiencia en Twitter para concientizar y tratar de que las personas no cometan el mismo error. Sin embargo, en la respuesta de sus seguidores, encontró muchos más anuncios.

 “Espero que mi historia sirva de advertencia para que otras personas tengan cuidado con lo que firmen. Es muy revelador lo fácil que puedes ser explotado y lo engañoso que es todo. Los anuncios y testimonios son falsos, con rostros de personas elegidos al azar que pueden estar viviendo tranquilamente sin saber cómo están utilizando su imagen en beneficio de otros”.

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