A propósito del conflicto de Volkswagen en Puebla ¿cómo funcionan los cañones antigranizo?

La planta de Volkswagen en Puebla está en plena controversia por usar cañones antigranizo para evitar que se les rayen sus carritos y supuestamente, llevarse al traste más de 2 mil hectáreas de cosechas por frenar la lluvia en la localidad. La situación se está poniendo color de hormiga porque los campesinos están pidiendo más de 70 millones de pesos en reparación por sus campos de cultivo dañados.

Aprovechando la discusión pública, es un buen momento para saber cómo funcionan los cañones antigranizo y qué efectos tienen para el medio ambiente o si de plano Volkswagen tendría los mismos resultados enterrando el cuchillo en su jardín.

¿Qué hace el cañón?

Estos cañones generan una ola de presión que busca interrumpir los granizos desde que se están formando. A la hora de ‘disparar’ se desata una carga explosiva de gas acetileno, que es un poco más ligero que el aire. Al final, se escuchará un fuerte sonido que atravesará las nubes y destruye las piedras de hielo que todavía no terminan de cuajar. 

En este pequeño video los pueden escuchar:

Sí, aunque el video tiene canción como de ‘intro de Yuya’ el sonido en realidad debe ser molesto pues se acciona cada cuatro segundos mientras una lluvia está presente o se está acercando. De acuerdo a los fabricantes, el granizo que habría caído se transforma en lluvia o nieve semi derretida que ya no ocasionaría tantos daños a los coches nuevos.

Cada máquina protege de granizo un radio aproximado de 500 metros.

¿Qué complicaciones trae el cañón?

De acuerdo a algunos expertos, como Belinka González, Doctora en Ciencias e Ingeniería, utilizar estos aparatos alteran los ciclos de lluvia. 

“Cuando produces una lluvia, evitas que llueva en otro momento (…) lo que haces es que llueva en otro momento o en otra región”, le decía la especialista a Imagen Televisión.

Los campesinos del caso reclaman que no ha llovido en su localidad: “Eso (el tronido de los cañones) alejan las nubes. Efectivamente bombardean y se detienen las lluvias en 10 o 15 minutos. Bombardean de 2 a 3 horas diarias (cuando se forman las nubes), tal vez más, bombardean cada 10 segundos”, decía Juan Pérez, uno de los campesinos afectados.

¿Y sí funcionan?

Una gran cantidad de especialistas dicen que no jalan. Por ejemplo, el boletín de Divulgación de Ciencia de la UNAM dice que pensar que estos cañones antigranizo sirven “es un mito, un acto de fe”.

De acuerdo a Fernando García García, investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, hay una gran cantidad de instituciones que se oponen a su uso. Sin embargo, no se oponen por que dañen el medio ambiente, se oponen porque nomás no son viables.

Como conclusión, la publicación de la máxima casa de estudios es que no hay evidencia de que funcionen. Incluso, citan un experimento de la década de los ochentas que hacía que “cayera más granizo de lo normal” en el 65 por ciento de las ocasiones.

¿Entonces?

Las investigaciones dicen que no hay evidencia de que tengan un efecto, pero otros especialistas sí cuestionan los posibles cambios en los ciclos de lluvia. Mientras tanto, la empresa alemana insiste que los seguirá utilizando y los campesinos seguirán manifestándose sobre sus cosechas perdidas. Eso sí, entre que funciona o no funciona, un techito de lona se hubiera aventado la chamba igual.

*Foto destacada: CienciaUNAM

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