Estados Unidos lanza un reality para buscar atletas olímpicos

Si estudias o trabajas, eres estadounidense y tienes una buena condición física, podrías ser un aspirante para conformar el próximo equipo olímpico, lo único que debes hacer es inscribirte a un programa de televisión similar a American Idol, con la diferencia de que no ganarás un contrato para grabar tu primer álbum, sino que podrías viajar y competir en Tokio en 2022 con la delegación de Estados Unidos.

Ante la falta de talentos en ciertas disciplinas olímpicas, surgió la idea de hacer un reality show para captar el talento de los atletas amateurs con proyección en ciertos deportes. Así fue como entrenadores de canoa-kayak identificaron las aptitudes de Fabian Griffith, quien tuvo buenas calificaciones en las pruebas de velocidad, agilidad y resistencia, pese a que nunca se había subido a una canoa de competencia… es más, no sabía nadar.

El programa del que hablamos es “The Next Olympic Hopeful” (El próximo aspirante olímpico), el cual se transmitirá por NBC el próximo 24 y 25 de noviembre.

Esta idea surgió en 2016 de la cabeza de Brian Gordon, quien es vicepresidente y gerente de mercadotecnia del Comité Olímpico de Estados Unidos. La primera edición vio la luz el año pasado. De ahí surgió Josh Williamson, quien ahora es jugador de bóbsled, ha conseguido cinco medallas a nivel internacional y se espera que participe en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno del 2022.

En la primera edición se reclutaron a los atletas para ver si encajaban en alguno de los cuatro equipos deportivos. Para esta edición son ocho disciplinas: levantamiento de pesas, remo, rugby, canoa-kayak, ciclismo, trineo simple, bóbsled y boxeo.

Para ello se han reclutado a 89 competidores, quienes tienen algunas restricciones: Por contratos con firmas deportivas, los atletas no pueden usar prendas de la marca Nike (sólo los tenis pueden ser de esa marca) y cuando quieran hacer una llamada mientras son granados por las cámaras, tampoco pueden usar teléfonos iPhone. Si requieren comunicarse, se les otorgará un teléfono Samsung.

Las pruebas físicas son extenuantes, a tal grado que cada competidor cuenta con un balde para vomitar. Los competidores ya tuvieron contacto con la medallista olímpica en boxeo Claressa Shields, quien llevó sus preseas y advirtió: “No es un viaje gratuito. Nada de: ‘Todo será fácil’. Hay niveles para llegar aquí”, mientras presumía sus medallas.

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