‘Sharp Objects’: la serie de HBO que te cambiará cualquier paradigma

Hablar sobre los contenidos que producen las plataformas de streaming es complicado. En las últimas semanas, hemos visto cómo Netflix, una de las empresas más poderosas en los últimos años, ha ido adecuando sus producciones de acuerdo a las demandas de los consumidores. Algunos dicen que “es el nuevo Televisa”, sin embargo, si se piensa bien, si los televidentes no consumieran ese tipo de programas por ende la plataforma de streaming no los crearía. También está el caso de HBO, que es un canal que ha sabido desarrollar su propia plataforma para ver todo el contenido más allá de una suscripción por televisión de paga. Una de sus grandes características es crear shows que van de adaptación de libros hasta guiones originales. De ahí es que han surgido exitosas series de televisión como Game of Thrones, Veep, True Detective, Girls, Big Little Lies y la más reciente, Sharp Objects, la serie que desde hace ocho semanas adquirió un gran impacto dentro de los consumidores de series y por lo tanto, de las redes sociales.

Esta producción es la adaptación del libro homónimo de Gillian Flynn y cuenta con la dirección de Jean-Marc Vallée, quien también estuvo detrás de Big Little Lies, otra gran serie y cuyo éxito hizo que HBO no quedara perdido en la mira en medio de tanta euforia hacia Netflix. Además, como ya es costumbre, la televisora echa mano de grandes personajes, en este caso de la nominada al Oscar, Amy Adams (Camille Preaker), Patricia Clarkson (Adora Crellin), Chris Messina (Richard Willis) y Eliza Scanlen (Amma Crellin), quien resultó ser toda una revelación como actriz a sus 19 años. 

También aparecen a cuadro Matt Craven (‘El Jefe’ Bill Vickery), Henry Czerny (Alan Crellin), Elizabeth Perkins (Jackie O’Neil) y Sophia Lillis como Camille adolescente, y a quien seguro la recordarás por ser Beverly Marsh en la nueva adaptación de la cinta de Stephen King, IT (2017).

La premisa básicamente, consiste en Camille Preaker, una mujer dañada, con problemas psicológicos debido a la muerte de su hermana menor y a su madre, Adora, quien parece odiarla y hace hasta lo imposible por recordarle su pasado doloroso y lo “mala persona” que fue. Camille es una joven alcohólica, con un trabajo como reportera en St. Louis, Chicago, y cuyo cuerpo siempre se mantiene tapado por todas las cicatrices que se ha hecho desde que era adolescente. Debido a esos demonios del pasado su jefe, Curry, le pide que vaya a Wind Cap, el pueblo donde nació Camille, para que investigue una serie de asesinatos y se convierta en una reportera exitosa, o al menos que le aporte un extra al periódico donde trabaja. Ella, muy a regañadientes, acepta, pero en esa travesía por reencontrarse con su pasado, por enfrentarlo, se encuentra que al final todo lo ocurrido está ligado a su familia. 

En entrevista con Rolling Stone, Gillian Flynn reveló que trabajó con los productores de la serie y con Jean-Marc para que la adaptación de su historia tuviera ciertas explicaciones que no da en el libro, pero que le hubiera gustado adentrarse más. También habla sobre cómo fue que planearon el giro de tuerca que ocurre al final y que absolutamente nadie se esperaba. Si con todo esto todavía sigues pensando porqué deberías ver Sharp Objects, aquí te dejamos un listado de ciertas temáticas que aborda y por lo cual se ha convertido en una de las favoritas no solo para ver, sino para que gane varios premios. 

Enferma y retorcida

A diferencia de Big Little Lies donde Jean-Marc supo llevar todo de una manera sutil y sofisticada, en Sharp Objects sabe manejar a cada uno de los personajes para explotarlos de una manera cruda, cruel, enferma y retorcida. Este director es adicto a las historias no lineales, a los protagonistas perdidos, fragmentados por el dolor y en esta ocasión, hace que Camille, Adora y Amma, vayan teniendo una especie de travesía psicótica, de cambio de personalidad, muestra lo peor de ellas, una decadencia psicológica que es vista a través de una narrativa con pistas sutiles, casi imperceptibles, pero que cuando se unifican completan el rompecabezas.

Concepto “familia” y el síndrome de Münchausen

Sin pretender hacer spoilers y con las redes sociales inundadas de información respecto a esta serie cuyo penúltimo capítulo habla del síndrome de Münchausen, es importante dar un poco de contexto, pues digamos que Adora, más allá de ser una mujer manipuladora, en realidad vive las consecuencias de la educación que le dio su madre, Joya. A partir de esto, cuando Adora se convierte en madre, su único deseo es sentirse necesitada y “proteger a sus hijas”. Ella no es la víctima, sino la victimaria, su manera de hablar y de tratar a las personas es pasiva-agresiva. Como consecuencia están sus hijas, quienes resultan visiblemente afectadas (e incluso una de ellas muerta) a causa de la manera en la que fueron educadas.

De acuerdo a la definición de este síndrome, consiste en una enfermedad mental y una forma de maltrato infantil donde el cuidador, con frecuencia la madre, inventa síntomas falsos o provoca síntomas reales para que parezca que el niño está enfermo. No obstante, resulta que Adora no es la única que sufre este síndrome, sino también Camille, pues otra de las vertientes de Münchausen es que la persona enferma o que padezca esto, se produce a sí mima cortes o erosiones para sangrar.

Pistas en todos lados, siempre

El nombre de cada capítulo no está puesto en balde, sino todo lo contrario. Su colocación y título fueron puestos estratégicamente para explicar el porqué de las cosas. Porqué Camille es alcohólica, porqué se reclutó en un hospital psiquiátrico, porqué es que jamás se llevó con su madre y cómo la presión social en un pequeño pueblo repercutió en sus decisiones y su constante deseo de huir de Wind Cap. Incluso el nombre de Sharp Objects gira en torno a todas las cosas filosas que no solo están en la vida de Camille, sino en la de Adora y Amma. Todas ellas están fragmentadas, como si un cuchillo o cualquier otro objeto filoso les hubiera pasado no por sus físicos, sino por su mente. 

Esta serie demanda tu completa atención, no puedes mirar al celular ni siquiera para buscar referencias pues, en un pestañeo, aparecerán flashbacks que te darán un poco más de contexto de los personajes y de lo que está ocurriendo con las adolescentes asesinadas. A lo largo de ocho capítulos, Jean-Marc hace uso de este elemento, la analepsis, como si fuera un cúmulo de pequeñas gotas de agua que llegan a la mente para despertarte.

Plot twist y escenas post-créditos

El giro de tuerca (o plot twist) del episodio 8 es algo que no se ha visto en ninguna otra serie de drama de HBO. Ni siquiera en True Detective, cuya primera temporada protagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrelson terminó en una explicación que le hacía mucho sentido a todo el misterio que giraba en torno a la historia, pero que hasta cierto punto, resultó un tanto previsible. En el caso de Sharp Objects esto no fue así, sino todo lo contrario. A unos 15 minutos de que acabase el capítulo final, se sentía cierta zozobra, como un sentimiento de “algo no está bien”, “falta algo”, y no nos equivocamos pues en esa escena final vemos a una Camille completamente perturbada por su descubrimiento y la línea final de Amma le da el toque final a esta historia tan retorcida como sus personajes mismos. 

Retomando la entrevista de Gillian con Rolling Stone, ella aseguró que actualmente las series de televisión también tienen que renovarse y adaptar sus contenidos, por consecuencia esta es una de las tantas formas de cambiar la manera en la que el televidente ve una serie. A qué vamos con esto, a las escenas post-crédito que de una manera un tanto rápida, explican completamente la historia y cierran el círculo perfectamente. No, no es una película de Marvel la que estás viendo, pero sí es un concepto completamente distinto y refrescante dentro de las series con el que HBO estuvo dispuesto a experimentar y le salió muy bien.

Música 

Como en las recientes producciones tanto de HBO como de Netflix, el soundtrack es muy importante. Es el motif por el cual una serie obtiene las palmas o deja con expectativa de “algo más”. En el caso de Sharp Objects igualmente se aboga por rock de los 70 y de hecho Led Zeppelin es la banda encargada de cerrar con broche de oro la serie, pues tanto Gillian Flynn como Jean-Marc Vallée eligieron “In The Evening” para darle el punch final al giro de tuerca de la historia.

Además de Led Zeppelin también te encontrarás a The Doors, The War On Drugs, Snoop Dogg, M. Ward, LCD Soundsystem, The Acid, Sylvan Esso, Agnes Obel, Bob Dylan, Johnny Cash, Vitalic, Bee Gees, y The Soulmates, toda una mezcla entre el rock psicodélico, hard rock, folk rock, synth-pop y acid rock, por mencionar algunos géneros. Y es importante destacar que en cada intro la canción va cambiando. Algunas veces escucharás un poco de blues, en otras jazz, música instrumental y luego un poco de softrock. 

Fotografía y dirección

Cada escena de Sharp Objects está extremadamente bien cuidada, superpuesta para que se le vaya dando una narrativa visual sutil, estética y delicada. Los colores, en su mayoría, son tenues, sin embargo cuando Jean-Marc hace uso de algunas tonalidades más oscuras también las elige para que tengan el impacto necesario, el contraste dentro de toda esa belleza. A la par está la dirección, que encuadra meticulosamente a los personajes y a los elementos que hay a su alrededor. En apenas dos segundos enfoca palabras clave literalmente escritas en un coche, una pared, un cuadro, y después las desenfoca y las pierde con el resto de la escena. Asimismo sabe cómo destacar cada detalle de los personajes. En el caso de Camille, sus heridas, con Amma, su mirada y Adora, su tic que repite y refleja su manera de percibir la vida y actuar en ella.

Actuaciones

Como comenté en un principio las actuaciones fueron la piedra angular para que Sharp Objects tuviera el éxito e impacto que tuvo. Pero es necesario mencionar y destacar que Amy Adams demostró que el drama es lo suyo y que está dispuesta a no solo hacer películas, sino a elegir cuidadosamente a su personaje para meterse en él, comprender su historia y apropiarlo. Ahora no la vemos como una científico desesperada por comprender a entes extraterrestres como en Arrival o a una directora de una galería de arte cosmopolita, elegante y sofisticada con un marido que la engaña y un ex que le manda un libro para “vengarse” de ella como en Nocturnal Animals. Hoy vemos a una Amy alcoholizada, llena de cicatrices, confundida, atrapada por sus propios demonios. Ella no busca ser bonita, simplemente lo es. Usa ropa simple, que le cubra todo el cuerpo pues es la manera de no mostrar que se autoflagela pero también, es el reflejo de su ser hermético, solitario y atormentado. Muchos aseguran que su actuación en la serie de HBO la harán ser merecedora de un Emmy y otros premios más. Tienen razón. 

En cuanto a Patricia Clarkson está demás decir que los años no han pasado en balde y que en cada personaje que adopta lo hace de una manera muy profesional al punto de que la lleguemos a identificar. En el caso de Sharp Objects, es odiada, despreciada, temida y perturbadora. Ni qué decir de Eliza Scanlen, quien fue todo un descubrimiento gracias a sus dotes como actriz pues, a pesar de tener 19 años, supo cómo desarrollar a esa adolescente agobiada por su madre, pero al mismo tiempo es una joven manipuladora y psicópata. Las palmas se van a ella, a esa “niña” de la cual el propio ‘Jefe Vickery’ advierte a Adora: “Una de tus hijas es peligrosa y la otra corre peligro”. 

Entre las reacciones que vi en Twitter muchos esperan que haya una segunda temporada que hable más sobre la relación de Amma y Camille pero para mí y de acuerdo al libro, el final que tiene Sharp Objects es más que perfecto. No necesita más, no necesita un contexto ni explicación alguna. Es lo que es y al parecer esta idea no solo la tengo yo, sino Amy Adams misma, quien hace unos meses habló sobre la posibilidad de si habría otra entrega de la serie de HBO o no.

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